Así lo explicó el vocal de Protección Civil en esa comunidad, Everardo Paulino Santos, al participar hoy en un simulacro de erupción volcánica organizado en el marco del Congreso Mundial “Ciudades en Volcanes” con sede en Colima, en el que observó una mejor participación de la gente.
Everardo Paulino es el encargado de sonar la campana de la iglesia en caso de una emergencia, como hizo hoy en el simulacro de evacuación.
“Ya platicamos hubo una reunión y hay que sonarle a la campana. Hacemos un sonido de esos que la gente sale a ver. Siempre que hay algo esa es la señal y hoy en 20 minutos ya estaba la gente llegando de todos lados, de arriba, de allá, de acá”.
Explicó que en la tiendita del pueblo hay un radio y en el centro de salud, donde las personas monitorean las alertas de Protección Civil.
“Yo vi que casi puras mujeres participaron, los hombres no sé dónde están. Siempre que hay una reunión siempre puras mujeres, hombres no hay casi”.
Sin embargo, dijo, esta vez hubo mayor participación.
“Ahorita estoy viendo que sí, antes como que no querían, pero de JOVA pa’ acá se ve que van participando porque ahí ya fue una probadita de miedo. Llovió mucho, se aguadaron los cerros y cayó a las carreteras, se taparon todas que no podíamos salir ni a pie”.
“Yo me fui a Comala a pie para avisarles a mis hijos y a preguntar de ellos porque en Cihuatlán pegó más fuerte y no pude llegar ese día, no pude salir, porque hasta allá se invadió. Hasta otro día salí, subí a pie como pude y me dieron raite a Comala. También para traer comestible porque aquí se nos acaba, quedamos sin nada. No se podía meter nada, hasta que destaparon como pudieron ya hubo comunicación”.
El vocal de Protección Civil resaltó que las personas renuentes a salirse de la comunidad por una emergencia “son poquitas, unas 5 ó 6 muy tercas”.
Advirtió que para mejorar el sistema de Protección Civil en La Becerrera “tiene que haber no la campana, sino equipo de sonido”.





