En la Educación, en el periodismo, en el deporte y, esencialmente, en la familia, he llevado una conducta moderada, pero siempre con sentido crítico. Quienes me conocen, lo saben. Y mi relación es con casi todos los estratos sociales colimenses. Me considero afortunado por el número de grandes amigos que me honran con su afecto. He sido colaborador de casi todos los periódicos de la localidad, y de mi desempeño profesional pueden opinar quienes me han depositado su confianza.
Por eso me sorprende que el periódico donde escribe la reportera Lily Campos, quien pertenece por cierto a una organización feminista, se haya dado a conocer, con sentido acusatorio e infundado, lo dicho por una alumna que obtuvo una baja calificación en 2008 y que protestó en todos los niveles internos de la escuela donde trabajo, para finalmente obtener una respuesta negativa al no recibir lo que deseaba.
La historia continuó con la filmación de un video que subió a YouTube en aquella fecha, en el cual aparezco en mi lugar de trabajo, el taller de Comunicación del plantel, para lo que algunos funcionarios y maestros asesoraron a la alumna para difamarme, sin que hasta la fecha hayan conseguido desplazarme.
Lamento mucho sus prácticas inmorales y negativas, que llegan hasta al grado de inventar todas las falacias que ha escrito la reportera Lily Campos, quien busca notoriedad a través de un periodismo ruin, para tratar de destruir la imagen de un maestro que jamás denostaría de ningún modo a sus alumnos, primero, por mi formación moral y profesional y, segundo, porque soy padre de familia y he buscado siempre la conducta decente y honesta. Hasta ahora jamás he sido denunciado por corrupción o por delitos de ninguna índole.
Me reservo el derecho de presentar una denuncia penal por difamación y daño moral contra quien corresponda ante la Procuraduría de Justicia del Estado, ya que el artículo de la Srita. Lily Campos afecta mi vida profesional y moral, así como el de mi familia, porque afirma e induce a conocer un video donde aparezco, pero es insustancial y poco objetivo del objeto de su denuncia. Sus títulos y la redacción son obra de quien fue el autor en esa nota. Además, ha sido reiterativa la reportera al darle seguimiento con convocatorias supuestas en diversas instancias. Incluso, acudió con una diputada panista a fin de politizar el asunto que nos compete.
He denunciado siempre las anomalías y distorsiones a mi juicio en el subsistema de Educación Tecnológica en el manejo financiero y algunas denuncias específicas contra funcionarios de ese nivel que saldrán a la luz pública en fecha próxima, y a quienes denuncié ante el propio secretario de Educación, precisamente, en su reciente visita a esta entidad.
Rechazo la obcecada campaña difamatoria en mi contra, y por ello deberán probar los denunciantes las intrigas publicadas.
