IMSS Subroga Guarderías a Quien Menos cobra por Niño

    0

    Privilegios a proyectos de construcción, más que educativos y prebendas a quienes ofrecen mayores descuentos, horarios más amplios y locales provisionales en zonas de alta demanda, están entre las anomalías reveladas a este diario.

    “Aunque antes las adjudicaciones eran directas, se ofrecían a instituciones involucradas en el ámbito educativo como preescolares y escuelas que sobresalían por su método de enseñanza, ahora bastan proyectos de construcción”, delató Lupita Zepeda, dueña del Centro Infantil para Hijos de Madres Aseguradas de Colima.

    Y acusó: “Si dos o más proyectos empatan, se van a un criterio de desempate en el que gana quien ofrezca el mayor descuento por cuota-niño al IMSS y otorgue, además, algún plus como un horario mas amplio, lo que tiende a forzar las condiciones y el ambiente de trabajo; se obliga al personal a cumplir con jornadas mayores a ocho horas y se desploma la calidad del servicio”.

    En las convocatorias de licitación se detalla el punto geográfico donde el IMSS requiere una guardería, “lo que limita la búsqueda de un buen inmueble y se presta a levantar guarderías con materiales ligeros, con techos de lámina y muros de falso plafón; ha habido ocasiones en las que dan cuadros geográficos donde sólo hay colonias nuevas del Infonavit, donde se encuentran sólo casas pequeñas que no dan las medidas ni cubren requisitos para una estancia”, dice Zepeda, con más de 15 años de experiencia en el ámbito del cuidado a menores.

    “En estas circunstancias, ganan la licitación personas que cuenta con recursos económicos, pero que no saben nada de educación ni de desarrollo infantil”.

    Luz María Aros, administradora de la estancia “Los Pinos”, en Tijuana, Baja California, comenta: “Por querer cubrir la demanda del servicio y abaratar costos se realizan licitaciones en las que poco importan los criterios de calidad; las guarderías ya son parte del departamento de Educación Inicial de la SEP, hay que cumplir con personal calificado, áreas verdes, buena alimentación, pero a veces pareciera que a las autoridades les interesa más ahorrar dinero”.

    —¿Y aún así es negocio tener una guardería? —se le pregunta.

    —Lo es para quien no invierte, no contrata educadoras, no da mantenimiento a sus instalaciones, no compra material didáctico, no compra comida en buen estado y no le interesa la seguridad; eso es a lo que apuestan quienes son indiferentes a la educación de los niños.

    Laura Reyes, administradora de “Pequeños Senderos”, en Guadalajara, Jalisco, sugiere que la supervisión y asesoría a guarderías sea realizadas por órganos o empresas independientes al Seguro Social, “para evitar amiguismos, privilegios, incompetencia y corrupción; instancias que sí puedan evaluar con rigor los esquemas de pedagogía, alimentación, administración y salud”.