Edgardo Zamora| CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- La Asociación Mexicana de Bebidas (MexBeb) rechazó el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS); advierte impacto económico y que señala que no resolverá problemas de salud.
El Gobierno de México plantea incrementar el IEPS a $3.0818 pesos la cuota por litro a la enajenación de bebidas saborizadas, como una política de salud y financiamiento.
SE ESTABLECE NUEVO IMPUESTO
La MexBeb consideró que sumado a la magnitud del incremento del 87% en la cuota vigente, la iniciativa no solo incrementa el gravamen existente a las bebidas que contengan azúcares añadidos, sino que incorpora uno nuevo para las bebidas que contienen edulcorantes no calóricos.
Esto desincentiva la innovación, la reformulación y la ampliación de la oferta de productos sin azúcar o sin calorías, alternativas ampliamente promovidas y aceptadas a nivel global como opciones seguras que apoyan a la reducción del sobrepeso y obesidad.
NO CUMPLE CON UN OBJETIVO DE SALUD
Señaló que la experiencia en México y en otros países en los que se aplicó demostró que los impuestos a las bebidas saborizadas no cumplieron con el objetivo de reducir los índices de obesidad.
Según MexBeb, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y sus agencias evaluó y rechazó repetidamente la recomendación de impuestos a las bebidas azucaradas, porque no existe evidencia real de que estos impuestos cambien los patrones de consumo ni mejoren la salud.
MEDIDA INEFICAZ E INEQUITATIVA
MexBeb destacó que no atiende a la multifactorialidad del problema de obesidad y de las ENTs, y concentra injustificadamente la carga fiscal en un producto que aporta menos del 5% de las calorías que consumen los mexicanos, sin considerar al otro 95% que provienen de otras fuentes de energía.
Agregó que con datos del INEGI, el consumo per cápita de refrescos se mantuvo estable en los últimos 30 años, mientras que los índices de sobrepeso y obesidad crecieron en el mismo periodo, lo cual demuestró que no existe una correlación directa entre ambos factores.
IMPACTO EN PRECIOS Y A CONSUMIDORES DE MENORES INGRESOS
MexBeb resaltó una afectación al bolsillo de los consumidores pues señaló que derivado del incremento al impuesto vigente y a la incorporación del nuevo gravamen a las bebidas sin azúcar, los precios al consumidor se incrementarían de manera significativa, entre 10% y 15% de su costo actual.
Señaló el aumento del IEPS como impuesto altamente regresivo para los hogares de menores ingresos, que destinan tres veces más recursos proporcionalmente a los refrescos y bebidas saborizadas que los hogares de mayores ingresos.
IMPACTOS SOCIOECONÓMICOS
MexBeb destacó que el aumento del IEPS reducirá el poder adquisitivo de los hogares al encarecer la canasta básica; desincentiva la inversión y producción con un efecto recesivo que limitará el crecimiento económico del país.
De esta forma, estimaron que se podrían perder alrededor de 150 mil empleos directos e indirectos en los próximos cinco años.
De igual forma, resaltaron que afectará a los pequeños comercios, a las más de 1.2 millones de tienditas populares, que en miles de casos se verán obligadas a cerrar, ya que los refrescos y bebidas saborizadas representan alrededor del 30% de sus ventas; así mismo tendrá un fuerte impacto en toda la cadena productiva.
“NO RESOLVERÁ PRPBLEMAS DE SALUD”
MexBeb concluyó que el incremento del IEPS a bebidas saborizadas no resolverá los problemas de salud que busca combatir y generará costos sociales, laborales y económicos considerables.
Agregó que si bien, los refrescos y las bebidas saborizadas no son el único factor de esta situación, tanto MexBeb como las empresas que la integran, siempre han procurado contribuir y ser parte de las soluciones.
Reveló que en los últimos años lograron reducir cerca de 30% las calorías en promedio de nuestras bebidas, además de ampliar la oferta de productos y presentaciones sin calorías o reducidos en azúcar que hoy son más del 55% del portafolio.
Finalmente refrendaron su interés y disposición al diálogo abierto y constructivo con las autoridades y el Congreso; esto para encontrar alternativas integrales y efectivas, sustentadas en la ciencia y evidencia, que contribuyan a mejorar la salud de la población.

