Recordó que más del 80% de los turistas usan la vía terrestre para llegar a Colima, en su mayoría del Bajío, por lo que se la pensarán dos veces para venir al estado si en verdad se coloca esta segunda caseta en la autopista Guadalajara-Manzanillo.
Subrayó que antes que se apruebe esta caseta se debe hacer un análisis serio y bien estructurado para medir con precisión los posibles efectos.
Así mismo consideró necesario que por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) deberán valorar los efectos negativos que nos traerá tal decisión, “de tal forma que si llega a afectarse el destino, sea lo más mínimo y en ello tendremos que trabajar en los próximos días”.





