Por: José Díaz Madrigal
Don Cande era un padre de familia originario de uno de los múltiples y bonitos pueblos del sur de Jalisco. Durante su juventud en la década de los cincuenta del siglo pasado, radicó por mucho tiempo en los Estados Unidos. Por su cabello rubio y ojos zarcos, daba la apariencia de que era gringo. Nunca me molestó la “Migra” cuando hacían redadas para deportar mexicanos, comentaba algunas veces; sobre todo cuando traía entre pecho y espalda varios Tequilas.
Trabajó en una fábrica en la periferia de Los Angeles, en uno de esos días sufrió un accidente laboral. Recibió una buena indemnización en dólares, con el dinero en la bolsa, optó por regresar a su terruño. A principios de los sesentas, se casó con la bella hija de uno de los caciques más riquillos del pueblo. Del suegro recibió en herencia distintas propiedades, entre esas un enorme rancho con ganado y tierras de cultivo.
Seguramente por los muchos años que vivió en California, se acostumbró a la vida de ciudad, así pues, los quehaceres propios del campo, poco le gustaban; él prefería y se sentía a gusto en las rondas con amigos donde corría el Hornitos de Sauza, casi en cantidades industriales.
Murió el suegro y, le volvió a tocar otra parte de herencia. Cande no le bajaba a su estilo de vida fachendoso y gastador. Los hijos crecían y para sacarlos adelante vendía vacas hasta que se las acabó. Las tierras las dió en arrendamiento, produciendo merma en los ingresos; aún así no dejaba el tren de vida, inició a pedir prestado, pero le empezó a llegar la lumbre a los aparejos y tuvo que vender el rancho; para pagar deudas y también para tener dinero remanente. Irresponsablemente no quiso ajustarse a un presupuesto y volvió a los derroches. Se endrogó de nuevo.
Había un compadre que le facilitaba dinero, pero después cuando le cobraba se hacía el enojado. El compadre prestamista, platicando con uno de sus hijos le decía, mi compadre Cande se parece al borrego de mi abuela Pancha: Güevón y bravo. De plano es un riesgo prestarle dinero porque no cumple, no tiene palabra.
Ya hace varios años que don Cande falleció, dejó a la viuda en situación difícil. Todo por valemadrista, desordenado y maniroto; gastando lo que no le costó. La familia acostumbrada a la abundancia a gastar sin orden, se la han visto en un peladero, por la situación precaria que los dejó don Cande.
El viernes pasado, leyendo noticias de Argentina; festejaban que una calificadora internacional, encargada de observar las deudas de los países y también su grado de inversión. Habían encasillado a los argentinos en el rango de los 750 puntos, en lo que la calificadora llama Riesgo País. Después del desastre económico que dejó el gobierno izquierdista al nuevo presidente Milei con 1930 puntos. Con esa calificación estaban fuera de los créditos internacionales y fuera del grado de inversión. El estrafalario Milei, está haciendo buen trabajo. Bien por Milei que derrotó a los zurdos.
Por curiosidad me puse a buscar el Riesgo País de México. La sorpresa es que la misma calificadora ubica a nuestro país con 804 puntos, más jodidos que los argentinos que han salido de un régimen populista irresponsable, que se encargó de empobrecer a ese pueblo.
Cuando AMLO se hizo cargo del gobierno, contundentemente dijo que no iba a adquirir más deuda. Pero como era una máquina de echar mentiras, era obvio que no cumpliría. Endeudó a México, dejando a la Sheinbaum con mucho menos espacio de maniobra, en comparación de lo que él recibió de Peña.
El presupuesto dado a conocer por la presidenta para el año siguiente, es menor que el de este año. La razón es que no va a haber ingresos suficientes para un mayor gasto.
Las obras fallidas de AMLO, necesitan miles de millones de pesos de apoyo para poder sobrevivir. Tal es el caso del Felipe Ángeles, Tren Maya, Dos Bocas, Mega Farmacia, Mexicana de Aviación, Gas Bienestar. Ninguna se sostiene sola.
Eso si, AMLO se acabó todos los fondos que había dejado Peña, aparte les quitó el dinero a 109 fideicomisos que se encargó de desaparecer. El dinero lo gastó en puras ocurrencias emblemáticas, que poco sirven al pueblo.
El Riesgo País México, aumentó a causa de un jefe de Estado irresponsable, tal como don Cande, el jefe de familia valemadrista, que dejó a la viuda desamparada. ¡Ah! Al Peje tampoco se le podía reclamar o contradecir, porque también era como el borrego de la abuela Pancha. . .
Ahora Sheinbaum tuvo que reducir a fuerza el gasto para 2025, puesto que no hay dinero en la tesorería y ese es motivo para que aumentara el Riesgo País. Pero la culpa es de ya saben quien.
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