Bitácora Reporteril
Por: César Barrera Vázquez
Cuando desde el Ayuntamiento de Colima se promueven certámenes, se ofrecen premios justos y se tienden puentes con universidades y la sociedad civil, se demuestra que la cultura no es un adorno del poder, sino una herramienta para reconstruir el tejido social.
Por eso es importante subrayar el impulso que ha dado el presidente municipal Riult Rivera al Festival Cultural Griselda Álvarez Ponce de León, el cual se realiza por primera vez y tiene una repercusión a nivel nacional.
El festival consiste en cinco convocatorias. Premios por más de 80 mil pesos. Un certamen nacional de poesía y cuento. Actividades para la niñez. Arte visual. Música. Una apuesta seria por democratizar la creación y reconocer su valor simbólico y económico.
Lo anterior viene a llenar un vacío generado desde la Secretaría de Educación y Cultura del Gobierno del Estado, pues no se conoce convocatoria alguna de esa magnitud promovida por el estado. No hay certámenes con premios relevantes. No hay concursos ni estrategias sostenidas que hagan florecer la producción cultural.
He ahí el contraste, y también la oportunidad para que el gobierno estatal se sume y dé mayor repercusión a este festival, cuyo nombre es un homenaje a una de las más grandes escritoras y políticas de México y particularmente de Colima.
Por eso no basta con citarla: hay que continuar su obra. Y este festival, con la participación de universidades, colectivos y ciudadanía, honra esa memoria. De ahí que Riult Rivera entienda que la cultura también es gobernanza. Que no sólo se gobierna con policías y semáforos inteligentes, sino también con poesía, arte y comunidad.
Ojalá que este festival sirva para marcar un antes y un después en la promoción cultural de los gobiernos locales. Y que desde la capital se irradie el ejemplo.
Dos puntos
El prestigio de la Universidad de Colima se consolida año con año, y la confianza que inspira en las juventudes colimenses es prueba de ello. Bajo el liderazgo del rector Christian Torres Ortiz, la Casa de Estudios alcanzó un récord histórico de 31,476 estudiantes en el proceso de admisión 2025, un crecimiento del 3.27% respecto al año anterior y del 11.5% desde 2021. Este logro no sólo supera el compromiso federal, sino que posiciona a la UdeC como pilar estratégico del desarrollo educativo en la entidad. Su liderazgo académico la convierte, sin duda, en el espacio formativo más deseado por las y los jóvenes.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

