El ministerio público tomó conocimiento del hecho y ordenó el levantamiento del cadáver. Al serle practicada la necropsia de ley, el médico legista determinó como causa de la muerte un infarto fulminante al miocardio.
Posteriormente, personal de los servicios periciales de la Procuraduría de Justicia procedieron a realizar al cadáver los correspondientes estudios de gabinete.





