Análisis Político
Por: Abel González Sánchez

La Suprema Corte de Justicia de la Nación, SCJN, creo espacios en los estados para fomentar la educación en las áreas del derecho, para mejorar la impartición de la justicia y en respaldo a las instituciones educativas y la sociedad, por ese motivo abrió en el país las denominadas Casas de la Cultura Jurídica, y en Colima está ubicada en el centro de la capital, en la calle Hidalgo, a media cuadra del jardín Núñez y se le impuso el nombre de “Miguel González Castro”, quien fue un ilustre colimense, uno de los principales forjadores de las instituciones republicanas de nuestro país en el siglo XIX.
La conferencia fue muy buena y su tema era en defensa de los menores y se denominó “Derecho de la Convivencia de Niñas, Niños y Adolescentes con Abuelos y Familia Ampliada”, resultó exitosa, con un lleno total de asistentes y muy participativos, quienes inclusive por el tiempo no alcanzaron a exponer todas sus preguntas e inquietudes.
El conferencista, fue el magistrado recién electo Roberto Rubio Torres quien acreditó que tiene capacidad y experiencia en el tema en forma teórica, al exponer que los menores tienen el derecho superior en los conflictos familiares, que las y los Jueces deben priorizar el derecho humano de los menores, siendo el más importante que debe prevalecer, por tal motivo el Estado tiene la obligación de respetar y hacer que se cumplan sus convivencias con sus progenitores, tengan o no la custodia, pero todas las partes, madre, padre, inclusive los abuelos y la familia ampliada, pueden demandar también sus convivencia con los menores, porque tienen derecho propio. Dijo que las convivencias son trascendentes para el sano desarrollo mental de los menores, y para que no los dañen con la alienación parental, en donde los manipulan generando odios o venganzas contra sus padres, informó además sobre los diferentes esquemas jurídicos que deben aplicarse en la justicia familiar en apoyo a los menores.
Al final de su exposición hubo el espacio de preguntas que empezaron a multiplicarse, manifestando que algunas personas no eran abogadas sino madres y padres de familia con conflictos sobre convivencias de sus hijos o sobrinos, expresando las graves irregularidades en la impartición de la justicia sobre sus asuntos particulares, una madre dijo que fue a la Procuraduría de la Defensa del Menor y que no la atendieron porque solo apoyan cuando hay violencia familiar, “a los mejor deben de ir golpeadas”, un padre dijo que tiene seis años absurdamente asistiendo a convivencias especiales por solo unos momentos y en un lugar inadecuado para realizarlas que es el Centro de Apoyo a la Mujer, y así llovieron las quejas.
Se le expuso al conferencista que una cosa es la teoría de las normas o de la ley y la visión académica sobre las convivencias, pero otra cosa es la práctica jurídica en el terreno de la realidad, de los hechos, denunciaron que los juzgados familiares de Colima han dejado mucho que desear, allí no respetan la ley y menos defienden a los menores de edad, “hacen lo que quieren durante años sin solucionar los conflictos familiares” y menos las convivencias, si a los papás se las niegan a los abuelos más, las complican, las rechazan porque quienes la imparten son feministas y todo mundo se queja.
Se informó en la conferencia que se había organizado la “Asociación en Defensa de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes A.C.” y cuyos representantes estaban presentes, dijeron que ya iniciaron a denunciar ante la Fiscalía Anticorrupción a las y los funcionarios negligentes y corruptos con el propósito de iniciar una lucha ante el poder judicial para que se modernice y sea imparcial, con equidad de género y acusaron a los Juzgados Familiares que han demostrado ser incapaces, burocráticos e indolentes con los menores de edad porque les impiden las convivencias, esperan que la justicia cambie pronto, se le informó que hay asuntos que tienen combatiendo hasta siete años sin sentencia y no pueden ver a sus hijos, menos los abuelos a sus nietos, lo que significa que no cumplen con el derecho superior del menor, es imaginario.
El conferencista trató de defender a los juzgados señalando la falta de presupuesto y el cúmulo de expedientes que tienen, pero se le cuestionó en que podría apoyar para la modernización de la justicia, comprometiéndose a mejor el sistema. La realidad es que siempre los Juzgados Familiares han ignorado el derecho superior de los menores, señalaron que cientos y cientos de expedientes se resolverían si el Congreso Local o de la Unión reformara a la ley obligando a las partes a establecer acuerdos de convivencia con los hijos, ante el divorcio o separación, o que los juzgadores sean apegados a derecho, que los juzgados familiares sean integrados por hombres y mujeres, no solo por mujeres feministas, esperan se inicie una mejor etapa de la justicia familiar y ojala realmente llegue el verdadero cambio del poder judicial, señalaron.
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