En entrevista, luego de que se reuniera esta mañana con el resto de los integrantes del comité, Gabriel Reyes dio a conocer que durante las últimas 24 horas ha lanzado 5 fuertes exhalaciones de ceniza y vapor de agua lo que ha provocado deslaves de piedras y material volcánico.
Pese a ello, las estimaciones de la comunidad científica rechazan la idea de evacuar a las poblaciones cercanas aunque deben estar alertas a las recomendaciones en los próximos días.
Después de la primera erupción el pasado 6 de enero, que fue de una baja magnitud, se han registrado varias explosiones que destruyeron el domo del cráter que se originó desde el año 2007.
Sin embargo, se ha formado un nuevo cráter con dimensiones aproximadas de 220 metros de diámetro y una profundidad de 50 metros, en donde se observa una efusión de magma con una temperatura menor a 200 grados centígrados.
A raíz de estas explosiones se reforzó el monitoreo del volcán para verificar el comportamiento ante los cambios que generaron las explosiones lo que, indicó el científico, permitirá activar medidas para proteger a la población mientras las instancias de protección civil de Jalisco y Colima se mantienen alertas ante la actividad volcánica.
