Para lograr este propósito crearon una comisión integrada por tres miembros de esta casa de estudios y tres del Sindicato Único de Trabajadores de la U de C (SUTUC), quienes en un plazo no mayor a quince días deberán cotejar los documentos que cada parte tiene y presentar un dictamen financiero completo y preciso.
Se tomó la fecha de 2005 porque fue cuando Aguayo López asumió el cargo, así que dicha comisión deberá analizar cuánto dinero había en el Fondo desde ese momento y cómo se han venido manejando esos recursos hasta el día de hoy.
Si este dictamen, añadió el rector, determina que la Universidad de Colima tiene un adeudo con el FOSAP, se acatará y presentará una propuesta financiera para saldarlo en el tiempo que reste a la presente gestión rectoral.
El FOSAP se integra con un cinco por ciento quincenal que aportan los trabajadores y un diez por ciento que da Rectoría, además de un recurso federal que recibe la institución desde 2006. Es un mecanismo diseñado para evitar los problemas financieros que a futuro podría traer el incremento en el número de jubilados.
Para Aguayo López, según se desprende del documento que leyó y que después se entregó a los medios, la directriz de la Universidad en el manejo de los recursos es la transparencia en sus finanzas, mismas que han sido auditadas por organismos públicos externos como la Auditoría Superior de la Federación con resultados aprobatorios.
En su intervención, Leonardo César Gutiérrez Chávez, líder del SUTUC, enfatizó: nosotros le apostamos al diálogo, al análisis, con base en los antecedentes, los resultados, la discusión, y a llegar a una conclusión que beneficie a ambos.
Lo de la huelga €”agregó€”, lo hemos dicho, como sindicato, es el último recurso que tiene una organización, pero no estamos en estos momentos para decir que nos vamos a huelga por la misma situación económica y laboral que existe, y en eso somos responsables para tratar de llegar a acuerdos con base en la razón y la inteligencia de los universitarios.





