AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
La elección de jueces, magistrados y ministros es un proceso inédito en México y realizado por humanos que no son perfectos, por tanto, perfectible, espero quede claro.
Por lo mismo se han generado quejas en el sentido que pueden colarse innombrables con un pasado borrascoso y se está viendo.
Pero también es cierto que, a partir del nuevo Poder Judicial, los ojos de México estarán puestos en ellos, en los nuevos jueces, magistrados y ministros, lo mismo que el Consejo de la Judicatura o algo similar.
Luego nos surge la pregunta: ¿quién vigila a los guardianes? El pueblo se encargará de vigilarlos, nadie mejor que el pueblo para marcar sus errores y fallas, pero debe hacerse de manera razonada, debidamente fundamentada y motivada, para que no haya duda. Y si no se hace así, que se castigue con todo el rigor de la Ley, porque las lenguas largas sólo frenan el proceso de transformación nacional.
Si por alguna razón se coló alguien con negro pasado, no creo que dure mucho en el cargo porque será víctima de sus propios errores y la persona que vuelva a las andadas debe ser castigada de manera ejemplar para que alguna otra que se haya colado se la piense antes de ponerle precio a la justicia. No creo que haya mejor forma de limpiar de alimañas al Poder Judicial.
He insisto, para que las denuncias tengan peso y puedan ser debidamente atendidas deben ser razonadas, motivadas y fundadas. Porque al memento, bastantes denuncias se hacen al calor de un sentimiento encontrado o producto de frustraciones o malos momentos de las personas que las hacen y así no cuentan.
Quiero agregar que la inseguridad es un tema que a todos nos preocupa, pero vemos que lo más fácil es culpar al gobierno, por lo que hace y por lo que deja de hacer. Pero casi nadie se pregunta: ¿Quién le atiza a la inseguridad o quién arrima los leños para que la flama aumente?
Y les voy a dar sólo dos atizadores de la inseguridad, uno es el Poder Judicial que deja libres de los delincuentes por importantes sumas de dinero, todo mundo lo sabe, pero por temor no lo dice.
El delincuente, sea de cuello blanco o de otro color, sabe que con dinero puede obtener su libertad y por lo mismo sigue en las andadas.
Pero otros que le atizan son los padres que permiten que sus hijos se vayan por caminos peligros y fuera de la Ley.
Ambos, padres irresponsables y juzgadores deshonestos son los que más le atizan a la inseguridad, de ahí la importancia de que este primero de junio vayamos a las urnas para elegir a jueces, magistrados y ministros y una vez reformado el Poder Judicial, seguirle las huellas a cada una y uno de esos personajes para que no se salgan del carril.
A partir del primero de junio, el pueblo tendrá una gran labor al no dejar que nadie del Poder Judicial siga con las malas mañas del pasado. A caminar derechitos que nada les cuesta.
AL MARGEN.
Los que se cuelen de lo negro del Poder Judicial tendrán un marcaje personal eso lo pueden jurar. Pueblo pone y pueblo quita. Y si yo fuera uno de ellos, ni le hubiera entrado.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

