EL «REDÍCULO»

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Por José Díaz Madrigal

Era una jovencita físicamente agraciada, tal vez tendría por aquella época unos 16 años. Vivía en la casa de una tía, puesto que su familia radicaba en una rústica comunidad michoacana. Llegó a Colima para estudiar en la secundaria, ingresando a una escuela céntrica en la que solo admitían mujeres como alumnas; quizá ella era la de más edad o la de cuerpo más desarrollado.La chica era coqueta espontánea sin remedio, llamaba la atención su sencilla y atractiva belleza: ojos pispiretos, pestañas chinas naturales, pelo ondulado; dejaba ver una hermosa dentadura blanca y  bien delineada en aquella sonrisa alegre. Tenía un andar contoneado  y cadencioso, acentuado con un talle bien proporcionado, cintura estrecha, cadera interesante sobre todo cuando vestía faldas amponas, que le hacían resaltar el tamaño y la silueta, vientre plano seguido de pechos sugerentes.Amiguera y divertida como pocas, por esa popularidad la procuraban muchachas y muchachos para salir a pasear o tomar refresco en alguna cafetería. No había perdido algunos modismos y tono de hablar propios de su lugar de origen, así que, al escucharla en las conversaciones la delataba ante todo el acento de su platica; cuando cambiaba vocales, la i por la e; o algo clásico en ella cuando expresaba:  ¡ah! valecito, me espantaste. Una vez olvidó un suéter en una mesa de cafetería, iba caminando cuando le hablaron  por su abrigo; al amigo que se lo llevó, después que ya regresaba le gritó: fulano voltea, llevándose el dedo índice derecho a los labios; la muy provocativa le guiñe un ojo y le tira un beso.La escuela donde asistía, tenía de puerta un cancel metálico alto, que daba hasta el techo. En cierta ocasión pasamos en auto dos amigos, era la hora de recreo, la vimos parada cerca del ingreso; nos detuvimos y se acercó a charlar un momento, justo cuando se asoma la directora del plantel pegándole tremenda regañada, que se ruborizó de vergüenza, yéndose espichadita al salón de clases. Dias más tarde la volvimos a ver en la cafetería, estaba seria sin querer hablar, hasta que por fin nos echa en cara su disgusto: estoy muy enojada  porque me hicieron quedar en «Redículo».En días recientes se renovó la dirección del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) del cual México es socio fundador. Ésta institución con oficinas principales en la capital estadounidense, es un banco que financia proyectos de algunos de los países miembros -no todos- para fomentar el crecimiento económico con proyectos que sean viables. El objetivo primordial es reducir la pobreza, promoviendo un progreso sostenible y duradero.Cinco gobiernos presentaron candidatos para presidir el organismo, incluyendo al gobierno mexicano. La elección se llevó a cabo el Domingo pasado. De los 48 países que forman parte del BID, sólo dos votaron por México: Nicaragua y Venezuela. Sin duda lo hubiera hecho Cuba también, solo que éste país está vetado del BID. Con el voto únicamente de dos países gobernados por dictadores izquierdistas, de los más lacras y represores de sus pueblos. Con esta votación se mide el desprestigio y descrédito que tiene el gobierno mexicano en el extranjero. Machaconamente Lopez Obrador ha insistido que la mejor política exterior de nuestro país, es hacer buena política interior. He ahí los resultados. . . Reprobado.La rabieta del presidente no se hizo esperar, reclamando que son más de lo mismo, los neoliberales acaparando las direcciones de organismos importantes. Su ceguera no le permite ver, que en otros tiempos el gobierno mexicano tenía vara alta en esas instituciones.No es para menos la molestia del Peje, ya que los candidatos que ha propuesto para dirigir otras organizaciones, se los han rechazado. Así pasó con la OMC (Organización Mundial del Comercio) al candidato mexicano lo batearon. El de la OPS (Organización Panamericana de la Salud) corrió con la misma suerte.El único mexicano que está en las grandes ligas de este tipo de instituciones, es Agustín Carstens, jefe del Banco de Pagos Internacionales. Fue secretario de Hacienda en tiempos de Calderón, desempeñando un papel brillante.Por lo que toca a los fracasos del actual gobierno 4Teista, dentro del concierto de países; a leguas se nota que no es querido y los candidatos que Lopez Obrador ha presentado para dirigir alguno de los organismos internacionales, les ha pasado como a la jovencita michoacana: nomás van a quedar en «Redículo»