EL INCIERTO PORVENIR PARA MÉXICO

0

VENTANA POLÍTICA

Por: Guillermo Montelón Nava

La reciente disposición del gobierno norteamericano de cerrar las 13 rutas de carga y pasaje desde el AIFA hacia Estados Unidos y Viceversa, no es solo por incumplimiento de acuerdos y “comportamiento anticompetitivo” según el Secretario de Transporte del vecino país, en realidad obedece a una presión más por las políticas anticapitalistas que ha impulsado la 4T desde el 2018, por lo que las consecuencias de todo ello poco a poco harán crisis en perjuicio de los mexicanos.

El hecho de que el gobierno de Morena persista en aplicar estrategias de política económica centradas en tener un mayor control estatal en sectores estratégicos como los de energía, infraestructura, transporte y comercio, entre otros, aplicar una política fiscal recaudatoria con más impuestos y más endeudamiento, continuar con los programas sociales universales sin visión productiva y rechazar, casi sistemáticamente la participación del sector privado en grandes proyectos de inversión, hace que el futuro del país sea cada vez más incierto y peligroso.

Cada vez hay más indicadores de que crecerán las tensiones del gobierno con el sector empresarial y con grupos de inversionistas, tanto nacionales como extranjeros, a causa de esas políticas que solo buscan mantener el control del electorado, en lugar de aplicar planes y programas que de verdad generen una verdadera y sostenida equidad social, así como una efectiva soberanía económica. De hecho, hoy México es cada vez más dependiente de importaciones de alimentos, al tiempo que crece la dependencia energética, tanto de combustibles fósiles como gasolina y diésel, así como gas.

Pese a esas circunstancias, el presupuesto de ingresos de la federación para el próximo año está estimado en más de diez billones de pesos, de los cuales más de 5.83 billones provendrán de impuestos, 1. 78 billones serán por deuda y el resto por otros ingresos como productos, aprovechamientos y transferencias. Destaca el hecho de un incremento de casi el 60 por ciento en la captación de ingresos por vía de impuestos, mientras que en materia de crecimiento de manera muy optimista se espera que pueda ser de 1.5 a más del 2 por ciento, cuando este año no llegó ni al uno por ciento, entre otras cosas debido a la poca inversión pública y privada que ha habido.

Y es que ante la creciente incertidumbre jurídica derivada de cambios unilaterales que mediante mayoriteo y sin dar lugar a consensos ha impuesto Morena a la Constitución y a diversas disposiciones regulatorias, a lo que se suma la centralización en la toma de decisiones frenando la participación de la iniciativa privada y por si fuera poco hoy tengamos un claro debilitamiento del estado de derecho y del orden constitucional, las posibilidades realizas de crecimiento para generar más empleos, mejores ingresos  y un mayor producto interno bruto para un verdadero mayor bienestar sostenido, se ve muy difícil de lograr.      

A ello habrá que agregar que México perdiendo las oportunidades del nearshoring por no ofrecer seguridad, infraestructura y energía competitiva, así que en lugar de crecimiento lo que avisaron dirigentes empresariales como Octavio de la Torre, presidente de la Confederación de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo es más inestabilidad macroeconómica y mayor inflación en comparación con otros países de la región, pues de acuerdo a una encuesta realizada por ellos están en puerta cancelaciones y salidas de inversiones extranjeras, especialmente las empresas vinculadas con el comercio exterior, pues el 83 por ciento de las sondeadas hablan de estar cerrando, disminuyendo sus plantas o reubicarse, loque tendrá graves efectos en materia de empleos.

Es claro que Morena o la 4T está propiciando un agravamiento del problema estructural en materia de crecimiento económico y desarrollo como consecuencia de reducir la certeza jurídica, burocratizar y complicar los trámites regulatorios, así como seguir con una política centralista y cerrada a la participación privada, por lo que las consecuencias naturales de ello serán un aumento de la informalidad, menos empleos formales y una baja en la productividad, lo que se traducirá en mayor pobreza y subdesarrollo.

Y es que de este gobierno no se puede esperar otra cosa ya que de origen su estrategia es mantener un amplio sector de la población sumiso a políticas asistencialistas y paternalistas, pues como decía AMLO, los pobres son garantía de votos a favor de Morena, así que no les interesa impulsar programas de desarrollo sostenido y sustentable. Prefieren el estancamiento, el retroceso y todo aquello que les facilite la manipulación y el control del electorado.

Para colmo está la descarada y creciente red de corrupción e impunidad que este régimen ha propiciado, donde están involucrados los políticos de las más altas esferas del poder sin que valgan el cúmulo de denuncias públicas y formales que se han presentado ante fiscalías y otras instancias, por lo que el resultado es esta ingobernabilidad que ya estamos padeciendo en diversas áreas, como los bloqueos carreteros recientes, ingobernabilidad que irá en aumento con consecuencias aún impredecibles.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.