Por: Manuel Godina Velasco
Como invitado especial de Riult Rivera acudí con gusto, pero también con grandes expectativas, al acto solemne y protocolario, que se llevó a cabo anteayer en el local del Teatro Hidalgo, en la ciudad de Colima, para atestiguar la protesta del nuevo presidente municipal, evento con un lleno completo en todos los espacios disponibles en dicho recinto cultural.
Constaté la amplia respuesta a la convocatoria que hizo Riult a los diversos personajes de la clase política colimense, donde ex gobernadores, ex presidentes municipales, diputados federales y locales, empresarios y dirigentes de organizaciones civiles, así como los ciudadanos colimenses, disfrutamos del mensaje que todos queríamos escuchar. Durante ese acto, una visita que fue recibida con gusto y alegría, fue la presencia de la ex candidata presidencial Xóchitl Gálvez, quien recibió la simpatía y el afecto de los asistentes.
Fue muy apreciado el inicio de sus palabras, al afirmar que nació y vivió en uno de los barrios más populares de Colima, en el lugar conocido como Las Amarillas, pegado al lecho del rio Colima, donde sus padres, trabajadores de origen humilde, le enseñaron valores familiares y la responsabilidad del trabajo, progenitores que estaban en primera fila, atestiguando la oportunidad de su hijo, para gobernar ahora este municipio. .
En mi larga vida como observador político de la mayoría de los relevos municipales, no me había tocado observar a un político, que en su primer discurso, desechara la lectura de acartonados textos que impiden la directa comunicación con el auditorio, como lo hizo antier Riult, con voz fuerte y contundente, para expresar que la principal demanda de los residentes de esta otrora pacífica ciudad, es la seguridad y la tranquilidad, para construir un colima diferente, donde todos podamos salir a la calle sin miedos y temores.
Con un mensaje muy claro, le dijo a la gobernadora que tanto el gobierno estatal como el municipal, ahora a su cargo, “debemos estar unidos y cercanos para afrontar juntos temas tan importantes, como la son la seguridad y la paz”; lo que mi compañero de lugar, el Gral. Guzmán, hoy designado como director de Seguridad Pública Municipal, tomaba nota de su encomienda, “para lograr un sistema de seguridad que cumpla con los más altos estándares y se tenga a un policía por cada mil habitantes”.
Tuve oportunidad de intercambiar puntos de vista con el General de Brigada retirado, Vicente Guzmán Lucero, quien no es un arribista a Colima, ya que en el sexenio de Mario Anguiano, fungió como comandante de la 20 Zona Militar. Así que conoce muy bien la manera de ser de los colimenses y está empapado de las tareas que tendrá a su cargo para poner en práctica su experiencia, en esta importante encomienda
Riult afirmó: “A mí no se me va a subir el cargo, porque soy ciudadano de un solo piso; jugué en la calle, crecí en la calle y me hice político en la calle, por eso vamos a gobernar en la calle, en tu calle”
Además de la designación del General Vicente Guzmán, como nuevo director de la Policía Municipal de Colima, uno de los primeros nombramientos importantes recayó en la figura de Francisco Ánzar Herrera, ex diputado local, ex presidente municipal de Coquimatlán y ex presidente del CDE del PRI, personaje con sensibilidad y tablas políticas, lo que habla bien de su apertura con un elemento del partido tricolor que lo apoyó para su triunfo.
Como lo pide Riult, los comentaristas y analistas estaremos pendientes de sus aciertos o de sus fallas, para coadyuvar al pretendido buen gobierno que pondrá en práctica, donde para su buena imagen debe organizar bien su agenda.
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