*Modesto Vargas mencionó que la gobernadora, Indira Vizcaíno los revivió económicamente por el gran rezago tarifario de años *Refirió que los transportistas cumplen con sus compromisos
Edgardo Zamora| CN COLIMANOTICIAS
De acuerdo al concesionario de transporte público, Modesto Vargas Lepe calificó que el cumplimiento para mejorar el transporte público es gradual, ya que se encontraban prácticamente “muertos” por el rezago tarifario desde hace muchos años.
El 7 de junio pasado se incrementó la tarifa del transporte urbano en el Estado de Colima tras un acuerdo con la Comisión mixta de tarifas que es integrada por diversas entidades gubernamentales, representantes de empresas y concesionarios, la Federación de Estudiantes Colimenses (FEC) y el Comité Estatal de Promoción al Financiamiento de la Movilidad Urbana.
En este sentido concesionarios del transporte público urbano se comprometieron a realizar mejoras en las unidades y el servicio para la ciudadanía de Colima.
A 4 meses y ante cuestionamientos sobre la situación que guarda el transporte público respecto, Vargas Lepe mencionó que a veces son tendenciosos y sin fundamento porque Colima avanza en paso lento por su gran rezago histórico.
“Lo que sí es una realidad es que iniciamos una nueva etapa más con eficiencia, regularización y gestión institucional en los meses recientes, creo que Colima avanza en el transporte urbano con las recientes tarifas autorizadas por la gobernadora, Indira Vizcaíno porque nos revivió, pues ya estábamos casi muertos económicamente por el gran rezago tarifario de años”.
El concesionario que desde hace 40 años es experto en el ramo del transporte público mencionó que el problema que enfrentan es multifactorial, en donde influye primeramente el rezago tarifario.
“Ya que al no dar aumentos de tarifa anuales conforme a la ley, quedamos rezagados y en ésta ocasión se tardaron siete años para actualizar aumento, lo que provocó no dar el mantenimiento adecuado de las unidades”.
Prosiguió que también resultaron severamente afectados por la pandemia de Covid 19 y el incremento en el precio de refacciones y llantas, honorarios de los choferes, combustible, el mantenimiento mecánico de unidades, pago de seguros y otros costos de los accidentes.
Además del orden operativo de los prestadores del servicio público entre camiones urbanos, taxis y vehículos particulares en servicio público mediante aplicaciones, hasta las mototaxis que se han metido al servicio en algunos municipios generan problemas.
Vargas Lepe aseguró que tras el aumento de la tarifa autorizado por el Gobierno del Estado, hay mejores condiciones para los transportistas quienes buscan alternativas para regularizar, reorganizar rutas y modernizar las unidades y mejorar el equipo, mediante esquemas bancarios para la compra algunas unidades nuevas en donde se hagan pactos entre los prestadores de servicio o concesionarios y la Secretaría de Movilidad para garantizar dichos pagos de las unidades.
Refirió que los transportistas cumplen con sus compromisos que adquirieron cuando les autorizaron la tarifa, y que necesitan el apoyo de los gobiernos municipales, Estatal y federal para establecer algún programa de deschatarrización como hay en la Ciudad de México.
“Requerimos acondicionar los paraderos de los camiones urbanos, pues hay que quitar las ramas y no señaleros, pero estoy seguro que con el aumento de la tarifa vamos por el camino correcto pues muchas unidades están siendo reparadas, otras serán sustituidas por nuevas estamos en trámite”.
Además añadió que cada unidad cuesta cerca de 2 millones 300 mil pesos, un monto muy superior al de otras unidades del servicio público por lo que abundó el avance debe ser bien planificado y no puede hacerse de la noche a la mañana.

