El crecimiento de los casinos y la adicción al juego

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CN COLIMANOTICIAS

México.- El crecimiento de los casinos en México ha sido notable en los últimos años, y se caracteriza por la expansión tanto de casinos físicos como en línea. La industria ha mostrado un crecimiento significativo, impulsado por varios factores, incluyendo la tecnología y las regulaciones en el sector.

En los últimos años, esta área de oportunidad ha experimentado un crecimiento exponencial en toda América Latina. Entre los países con mejores cifras resalta el caso de México, Argentina, Brasil y Colombia. En México desempeña un papel significativo en la economía nacional, contribuyendo con más del 0.5% al Producto Interno Bruto (PIB). Actualmente, el país alberga más de 500 establecimientos de juego distribuidos en su extenso territorio. Para darnos una idea, en 2019 alcanzaban los 400. Las ciudades que lideran en número de salas de juego incluyen destinos como Cancún, la Ciudad de México, Monterrey, Mexicali, Tijuana y Guadalajara. Baja California es la entidad con mayor número de casinos y centros de apuestas, con 44 espacios, de los cuales 18 de ellos operan en Mexicali.

Si tomamos en cuenta que ciudades como Las Vegas surgieron a raíz de la ludopatía y se han convertido en generadores de desarrollo para grandes concentraciones de gente, partimos de la idea de que es una industria boyante que contribuye al crecimiento de las naciones. Sin embargo, hay casinos que se han construido en las cercanías de centros escolares, lo que pone de manifiesto una preocupación, además de que violan los reglamentos.

A pesar de que al inicio de esta administración se planteó que no habría más aperturas, el crecimiento no se ha detenido. Apenas en febrero pasado, padres de familia de escuelas cercanas al centro comercial Pabellón Bosques en Cuajimalpa y vecinos de la zona, demandaron la intervención del entonces secretario de Gobernación, Adán Augusto López, por la inauguración del casino Ivy, de la cadena King’s, el cual viola el artículo 9 de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que señala: “ningún lugar en el que se practiquen juegos con apuestas o se efectúen sorteos, podrá establecerse cerca de escuelas o centros de trabajo”.

Imagen intermedia

Realizaron diversas manifestaciones en contra de la construcción de este casino, pues no pudieron evitar que se inaugurara con una fiesta días antes, el 27 de enero. Y ante la presión mediática, el titular de Gobernación acusó a Santiago Creel de haber concedido más de un centenar de permisos a casinos en México durante su gestión como Secretario de Gobernación en el sexenio de Vicente Fox. Declaración con tinte político que no entró en más detalles ni abonó para resolver el problema.

Aprovechando los vacíos legales, hay establecimientos como Luxury, Hooro y Chinesca, que siguen surgiendo, siendo éstos algunos de los más recientes en el país. Tan solo el nuevo casino en Mexicali denominado WinBet, viola el Reglamento de la Ley Federal de Juegos y Sorteos, al estar localizado a menos de 200 metros en línea recta, de un plantel educativo.

Ante este escenario, ¿son un peligro para los estudiantes?

Frente a las inquietudes sobre si los casinos representan un riesgo para los estudiantes, Miguel Ángel Ochoa, presidente de la Asociación de Permisionarios, Operadores y Proveedores de la Industria del Entretenimiento y Juego de Apuesta en México (AIEJA), aclara la situación. Explica que, aunque hubo propuestas para incrementar la distancia mínima de los casinos a los centros educativos de 200 a 500 metros, la legislación vigente establece 200 metros. Por tanto, un casino ubicado a 300 o 400 metros no infringe la ley.

Ochoa también cita un estudio de 2021, realizado por un destacado psiquiatra español, que concluye que solo un 0.23% de los asistentes a los casinos podrían tener problemas relacionados con la ludopatía. Además, señala que la mayoría de los clientes de los casinos no son jóvenes; solo el 5.4% tiene entre 18 y 24 años, mientras que el 86% son mayores de 40, y de estos, dos tercios son mujeres. Estas mujeres, de acuerdo con Ochoa, gastan en promedio 350 pesos por visita, disfrutando de las amenidades ofrecidas como galletas y bebidas.

Ochoa recalca que los casinos no solo prohíben la entrada a menores de edad, sino que también están preparados para asistir a jugadores compulsivos, ya que un apostador problemático no es considerado un cliente deseable. Afirma además que la ludopatía es un asunto serio para la industria, especialmente entre los jóvenes que pueden acceder a los casinos en línea o físicos a partir de los 18 años, y reconoce que existen preocupaciones sobre adicciones preexistentes en menores de edad, las cuales no son causadas por los casinos, sino que son problemas que los individuos ya llevan consigo.

El doctor explica que la discusión sobre los casinos es relativamente nueva en México, surgiendo más prominentemente en las últimas dos o tres décadas. La Ley Federal de Juegos, que rige estos establecimientos, data de 1947 y por muchos años no se otorgaron permisos significativos. No fue hasta 1953 que se concedió el primer permiso a Frontón México, y solo hasta 1973 se inauguraron los primeros centros de apuestas, aunque no se les conocía como casinos.

El cambio llegó con la publicación del reglamento de la ley en 2004, durante la presidencia de Vicente Fox, que efectivamente introdujo la figura de los casinos en la práctica, si bien la ley y el reglamento no los nombraban explícitamente. La tragedia del Casino Royale en Monterrey en 2011, donde un ataque resultó en la muerte de 52 personas, marcó un antes y un después, ya que fue la primera vez que el gobierno se refirió a estos lugares como casinos.

A partir de entonces, el término “casino” se volvió comúnmente aceptado socialmente, a pesar de no estar formalizado en la legislación. En la actualidad, los casinos están sujetos a estrictas supervisiones federales y, a menudo, son estigmatizados en la cultura popular como fuentes de actividad delictiva. No obstante, según el experto, los casinos en México operan con altos estándares de seguridad y no hay indicaciones de que estén bajo la influencia de la delincuencia organizada. La obtención de una licencia de funcionamiento implica un riguroso escrutinio, lo que, en opinión del doctor, los convierte en lugares seguros y confiables.

En cuanto al origen de los fondos y la propiedad de los casinos, es un asunto transparente para la Secretaría de Hacienda y el SAT. “Hay 37 permisionarios y tanto Hacienda como Gobernación saben quiénes son los dueños, cuál es el origen de su dinero, y a quién representan”, afirma el experto. Asegura que la mayoría son mexicanos, pero también se cuenta con inversores españoles, ingleses, americanos y sudamericanos, “están perfectamente identificados”.

Sobre la idea de que los casinos podrían fomentar conductas delictivas, el especialista refuta: “No es que se vuelva un hombre que tenga armas de fuego para atacar y tal. No, simplemente es un lugar donde puede jugar y está de alguna manera vigilado y supervisado por la gerencia y los grupos de seguridad del casino”. Con medidas como cámaras de vigilancia y conexiones con el C4 para cualquier intento de violencia, se garantiza la seguridad.

“En los 76 años de vida de la ley”, continúa, “ningún casino en México ha sido cerrado por lavado de dinero, prostitución, drogadicción o alcoholismo”. Los casinos brindan “un entretenimiento sano” y se han vuelto particularmente atractivos para mujeres mayores de 40 años. “No es tan malo que se hable de los casinos como algo inmoral y prohibido”. En su defensa del sector, destaca que el casino es un lugar donde la gente puede “pasar una buena tarde” y “regresar con toda paz a sus casas”.

Mientras surgen por todo el territorio nacional, su sombra sobre la juventud sigue siendo motivo de debate. A pesar de las preocupaciones de algunos sectores de la sociedad, los datos y testimonios de expertos sugieren que los riesgos para los jóvenes no son tan inminentes como podrían parecer. No obstante, la vigilancia continua y la educación sobre el juego responsable siguen siendo fundamentales para prevenir la ludopatía y asegurar que el florecimiento de esta industria no comprometa el bienestar de los más jóvenes.

La industria de casinos en línea también ha visto un crecimiento significativo. Este aumento ha sido impulsado en parte por la pandemia de covid-19, que llevó a un auge en las apuestas en línea durante los confinamientos. Según  Foros México, el país ha mostrado una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) impresionante del 33% en su mercado no regulado de juegos de azar. Las inversiones, tanto nacionales como extranjeras, han sido atraídas por las oportunidades de este mercado en expansión.

Al comparar con otros mercados internacionales, como Brasil, el Reino Unido y Suecia, México muestra un crecimiento comparable o incluso superior en algunos aspectos. Por ejemplo, el mercado de casinos en línea de Brasil ha mostrado un CAGR del 5.45% entre 2020 y 2026, mientras que en el Reino Unido, el mercado de apuestas y casinos en línea se estima en 7 mil 800 millones de dólares en 2022, con una CAGR del 5.4% esperada hasta 2028.

El crecimiento en México ha sido impulsado por factores como la expansión de los juegos en línea y la adopción de tecnología. Sin embargo, la industria enfrenta desafíos como la necesidad de regulaciones más claras y contundentes, dada la antigüedad de la Ley Federal de Juegos y Sorteos que tiene 70 años vigente sin modificaciones. Aproximadamente el 60% de las plataformas de casinos en línea operan fuera del control nacional debido a la ausencia de normas actualizadas.

El marco legal de la industria de juegos y sorteos en México se basa en la Constitución, que en su artículo 73 fracción X otorga al Congreso la facultad de legislar en esta materia.

La Ley Federal de Juegos y Sorteos, vigente desde el 31 de diciembre de 1947, junto con su Reglamento emitido el 17 de septiembre de 2004, son los documentos fundacionales. Dicho Reglamento ha sido modificado en dos ocasiones, el 19 de octubre de 2012 y el 23 de octubre de 2013. Además, el funcionamiento interno de la Secretaría de Gobernación (Segob) relacionado con estos temas está regulado por el Artículo 12, Fracción XII de su Reglamento Interior. La jurisprudencia también forma parte de este marco legal, como lo evidencia la Resolución 114/2013 de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, fechada el 18 de enero de 2016.

Mercado

  • 37 permisionarios
  • 377 salas abiertas en 29 estados
  • 852 salas autorizadas por la Segob
  • 475 salas todavía disponibles para apertura
  • 100 mil máquinas legales funcionan en México
  • En marzo de 2020 había 50 mil empleos directos y 120 mil indirectos

HÁBITOS

  • 320 pesos el gasto promedio por cliente
  • 2 horas con 45 minutos de juego por visita
  • 5 millones de personas visitan los casinos al año

Perfil psicológico

El perfil del adicto al juego, conocido clínicamente como ludopatía, suele estar asociado con otras adicciones preexistentes, como el consumo de tabaco, alcohol y drogas, que a menudo conllevan trastornos como la ansiedad o la depresión.

Este tipo de adicción, catalogada como un trastorno obsesivo compulsivo (TOC), no es causada por una sustancia externa, sino que proviene de un impulso interno que puede manifestarse en diversas conductas compulsivas como las compras, el sexo o el trabajo excesivo. Curiosamente, mientras que la asistencia a los casinos tiende a atraer a más mujeres que hombres, en el ámbito de la ludopatía la tendencia se invierte, afectando predominantemente a los hombres.

Razones bioquímicas

  • Algunas personas sufren de trastorno obsesivo compulsivo por el juego, que equivale a actividades como el trabajo, el deporte o el sexo.

Con información de Excelsior