Por: Ángel Durán
Las casas de la cultura en México parecen estar sumamente abandonadas. En la actualidad, es poco probable que sean utilizadas debido a los avances tecnológicos y la implementación de bibliotecas virtuales.
La falta de uso de estos espacios se debe, en gran medida, a la creciente preferencia por recursos digitales y la facilidad de acceso a información en línea. Esto ha dejado a muchos de estos edificios prácticamente vacíos, siendo un testimonio del cambio en la manera en que las personas consumen cultura y conocimiento.
Lo que se ve son tan solo actividades tradicionales como danza, pintura y en vacaciones de niños algunos eventos pero fuera de la realidad en cuanto a avance en tecnología que hoy impera y necesita el ser humano.

Casa de la cultura en Colima
La situación se agrava en países donde la lectura no es una práctica común. En México, la falta de hábito de la lectura reduce aún más la afluencia a estos lugares, especialmente en tiempos modernos.
Las nuevas generaciones prefieren obtener información a través de dispositivos electrónicos, lo cual deja a las casas de la cultura relegadas al olvido.
Esta tendencia es preocupante, ya que estos espacios podrían desempeñar un papel crucial en el desarrollo cultural y educativo del país si se les da un nuevo propósito.
Una propuesta innovadora sería utilizar estos edificios para oficinas y la implementación de programas y políticas públicas que fomenten la cultura a nivel general.
La modernización de estos espacios debe estar alineada con los tiempos actuales, integrando tecnología e inteligencia artificial.
Trabajar una cultura acorde a los tiempos implica no solo la preservación de tradiciones, sino también la inclusión de herramientas modernas que puedan enriquecer el aprendizaje y la creatividad de los ciudadanos.
Para avanzar en esta dirección, es esencial medir los resultados actuales en términos de cultura y desarrollar un plan general que permita el crecimiento en este sentido.
El desarrollo cultural de México está estrechamente ligado a su desarrollo socioeconómico, y la modernización de las casas de la cultura podría ser un paso significativo hacia un futuro más prometedor.
Además, estos edificios deben ser equipados con tecnología moderna para que la sociedad, especialmente aquellos que no tienen acceso a tales recursos, puedan beneficiarse.
La inclusión digital es crucial en una era donde la tecnología desempeña un papel central en todas las áreas de la vida.
Dotar a estos espacios con computadoras, acceso a internet y herramientas de inteligencia artificial, podría transformar la manera en que las personas interactúan con la cultura y el conocimiento.
Establecer talleres, programas de capacitación y actividades relacionadas con la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes en las casas de la cultura podría convertirlas en centros de aprendizaje e innovación.
La inteligencia artificial, en particular, se está convirtiendo en un punto de inflexión en la vida de la humanidad, y es vital que la población tenga acceso a estas tecnologías para no quedarse rezagada.
El gobierno del Estado tiene un papel crucial en esta transformación. La modernización de las casas de la cultura depende de políticas públicas eficientes y de una inversión adecuada en infraestructura y personal especializado.
Aprovechar estos inmuebles subutilizados y equiparlos con el material necesario y recursos humanos capacitados podría hacer una diferencia significativa en el acceso a la cultura moderna.
Las casas de la cultura en México, representan una oportunidad desaprovechada. Transformarlas en centros de tecnología y cultura moderna no solo revitalizaría estos espacios, sino que también ofrecería a la población, herramientas indispensables para el desarrollo en la era digital.
Es hora de que el gobierno y la sociedad trabajen juntos para darles un nuevo propósito, acorde con los desafíos y oportunidades del siglo XXI.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

