AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
La economía y el bienestar en México son temas de gran relevancia para comprender el desarrollo social, la calidad de vida y las oportunidades para sus habitantes. México, como uno de los países más grandes de América Latina, enfrenta diversos retos económicos que impactan directamente en el bienestar de su población.
México cuenta con una economía diversificada, basada en sectores como la manufactura, el turismo, los servicios y la agricultura. El país es una potencia exportadora, sobre todo gracias a los tratados comerciales como el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá), que han impulsado la inversión extranjera y el crecimiento industrial. Sin embargo, existe una marcada desigualdad entre las regiones: mientras el norte y ciertos polos urbanos muestran dinamismo económico, el sur y zonas rurales enfrentan mayores desafíos, como el desempleo y la pobreza. Aunque habría que hacer notar de que con los nuevos gobiernos de Morena se le ha cambiado el rostro a la parte sureste del país, particularmente con el Tren Maya, la Refinería de Dos Bocas, el Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, entre otras obras no menos importantes.
El crecimiento económico en los últimos años ha sido moderado, afectado por factores globales como la inflación, fluctuaciones en el precio del petróleo y la pandemia de COVID-19, que tuvo un fuerte impacto en el empleo y los ingresos familiares. Aunque la recuperación está en marcha, muchos mexicanos aún enfrentan incertidumbre laboral y bajos salarios y aquí habría que agregar que en los últimos años el salario mínimo ha tenido significativos incrementos, que al sumarse por los apoyos para el bienestar, han mejorar el poder de compra de las clases más pobres.
El bienestar en México se mide, entre otros factores, por el acceso a servicios de salud, educación, vivienda digna y seguridad social. El gobierno ha implementado programas sociales como “Sembrando Vida” y “Jóvenes Construyendo el Futuro” para mejorar la calidad de vida, especialmente en comunidades vulnerables. Sin embargo, la cobertura y eficacia de estos programas varía según la región y el grupo social.
La desigualdad social es uno de los principales retos. Según datos recientes, alrededor del 40% de la población vive en condiciones de pobreza, y una proporción significativa carece de acceso a servicios básicos como agua potable y atención médica. Estas condiciones afectan el bienestar, generando brechas en el desarrollo humano y limitando las oportunidades para progresar.
Para mejorar la economía y el bienestar en México, es necesario fortalecer la educación, invertir en infraestructura, promover la innovación y garantizar la equidad en el acceso a servicios. La corrupción y la inseguridad aunque han bajado siguen siendo obstáculos importantes para el crecimiento y la estabilidad social.
A pesar de los desafíos, México tiene un gran potencial gracias a su juventud, creatividad y riqueza natural. El impulso a la economía digital, el turismo sustentable y la integración regional pueden ser motores clave para lograr un desarrollo más inclusivo y sostenible.
Así, podemos concluir que la economía y el bienestar en México están estrechamente ligados, por tanto, para avanzar hacia una sociedad más justa, es fundamental que las políticas públicas y la iniciativa privada trabajen juntas en la generación de empleos, el acceso equitativo a oportunidades y la protección de los derechos sociales. Con esfuerzos coordinados, México puede alcanzar mayores niveles de prosperidad y bienestar para todos sus habitantes. Y hay que agregar que la oposición, con la fuerza del dinero robado al pueblo en varias décadas, sigue siendo un fuerte obstáculo para avanzar en la transformación nacional que elimine la corrupción y la impunidad, dos grandes lacar en el país que se enquistaron durante el período neoliberal.
El trabajo que viene todavía es pesado, pero con el apoyo de la mayor parte de la población, los gobiernos de Morena avanzan a paso firme.
AL MARGEN
Los adversarios, ante su incapacidad para proponer soluciones a los problemas de los que se quejan, han optado por tirar golpes a diestra y siniestra, un día sí y el otro también, lo que los ha convertido en los mejores aliados de la transformación nacional, pues cada día, gracias a esos golpes matreros que se arman con engaños y mentiras, la popularidad de nuestra presidenta, Claudia Sheinbaum Pardo se agiganta, hoy cerca del 80 por ciento de las y los mexicanos apoyan su gobierno.

