AMANECER POLÍTICO
Por: Felipe Díaz Cortez
Por un accidente donde murieron dos agentes de la CIA que osaron profanar con su planta nuestro suelo, alcahueteados por la gobernadora del estado de Chihuahua, nos dimos cuenta de tal injerencia, de otra manera jamás.
Acción que no fue dada a conocer al gobierno federal mexicano, como debió ser conforme a los protocolos del caso, ni por el gobierno estatal, ni por las autoridades norteamericanas.
En respuesta y ante un inminente sentido de culpabilidad, los gringos no pudieron reaccionar de una manera más visceral, armaron un teatro al mejor estilo del Lord Montajes, Carlos Loret de Mola y solicitaron al gobierno mexicano, que detuviera al gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por supuesto nexos con el narco.
Solicitud plagada de inconsistencias jurídicas que no las comete ni un huizachero de derecho de una Universidad patito. Lo que es la mejor prueba de que fue una cortina de humo para encubrir la traición a la patria de Maru Campos, gobernadora del estado de Chihuahua.
Los cacharon en la maroma y eso los llevó a dar tumbos en las explicaciones y como bien dicen que para tapar una mentira se requiere otra mayor, por tanto, el Fiscal César Gustavo Jauregui Moreno, se vio en la necesidad de renunciar.
En el caso del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, respetuoso de las leyes y sus procedimientos, solicitó licencia para separarse del cargo y así facilitar las investigaciones del o los cargos de los que se le acusa, pero la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos se sostiene en el cargo, para no perder el fuero que evita sea detenida. Una gran diferencia y aclaro, ambos gobiernan sus propios estados. ¿Quién de las dos personas siente más miedo?
Hoy los opositores se encuentran en una encrucijada porque lo que piden para Rocha Moya no lo hacen para Maru Campos, como si las leyes fueran aplicables para uno y no para la otra. Mayor hipocresía y deshonestidad no puede haber.
COMPROMISOS EN UNA ELECCIÓN.
En términos prácticos ya entramos a la espiral política que culminará en la elección del 2027, cambiarán desde la persona titular de la silla de Palacio de Gobierno, diputados federales y locales, así como las diez presidencias municipales del estado de Colima.
Al momento todo normal, personas descalificando a los posibles adversarios de sus respectivos partidos políticos, sin llegar todavía a las propuestas hacia la ciudadanía, que sería lo más importante para que el elector pueda ir perfilando su voto.
COMPROMISOS:
De los partidos políticos: el primero debería ser que, de acuerdo con los perfiles del cargo, proponer en las candidaturas, a la persona que más se ajusten a éste y que garanticen la mayor probabilidad de triunfo.
De los ciudadanos: Estudiar cada uno de los perfiles de los candidatos, sus trayectorias y logros alcanzados, entre otros no menos importantes. En base a lo anterior, tomar una decisión cuando se encuentre frente a la urna y elegir a la persona que más pueda responder a sus expectativas.
Y ya se verá después qué partido trabajo mejor, desde la persona que envió a la contienda hasta todo el trabajo que gira en torno a una elección.
Ojo, las propuestas de cada partido y su candidato, deberán estar sustentadas en la realidad, comprometiéndose a que, en el plazo del cargo las cumpla al 100 por ciento. Y es otra realidad, hay casos en que se comprometen a cumplir cien metas y al dejar el cargo no llegaron ni a la mitad.
Por tanto, no tiene caso romperse las venas o desgarrarse las vestiduras, si cada uno hace su trabajo lo mejor que se pueda, en los cargos veremos a las mejores personas. Al menos es lo que nos puede decir la teoría. En la práctica, los ciudadanos nos damos cuenta de nuestra equivocación muy tarde, por lo que la revocación de mandato puede ser una de las mejores herramientas para depurar a las personas que nos gobiernan, pero sigue siendo teoría.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.

