*Colima estableció en 2022 un nuevo récord anual para un solo estado, con un indicador de 91.21 homicidios por cada 100 mil personas, cifra extrema que colocaría a esta entidad, si fuese un país, como uno de los cinco territorios más violentos del mundo.
Alfredo Quiles|CN COLIMANOTICIAS
Colima, Col.- De acuerdo con los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en lo que respecta al fuero común, Colima ha vivido cinco años de violencia, lo cual ha colocado a esta entidad en los primeros lugares con la mayor tasa de homicidios intencionales.
Desde 2018, según información difundida por el Periódico Excélsior, con datos y estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, Colima destaca, pues durante 2022 “se estableció un nuevo récord anual para un solo estado, con un indicador de 91.21 homicidios por cada 100 mil personas, cifra extrema que colocaría a esta entidad, si fuese un país, como uno de los cinco territorios más violentos del mundo”.
Según dichas estadísticas, para 2019 Colima se ubicó nuevamente como la entidad con la peor tasa en este rubro, con 85.53 víctimas por cada 100 mil habitantes.
Le siguió Baja California, con 72.82; Chihuahua, con 57.87; Morelos con 45.04; Guanajuato, 44.95; Guerrero, 43.33 y Quintana Roo, 40.66 víctimas por cada 100 mil personas.
En 2020 Baja California fue la entidad con la mayor tasa, con 72.33 víctimas por cada 100 mil personas; le siguió Colima, con 69.29; Chihuahua, con 60.4; Guanajuato, con 53.93; Zacatecas con 47.35; Sonora con 43.26 y Michoacán con 40.95.
Como se observa, en el 2020 ingresaron a esta lista los estados de Zacatecas, Michoacán y Sonora, y salieron los estados de Morelos, Quintana Roo y Guerrero.
Esto es sumamente relevante de destacar pues dado que no hubo una reducción estadísticamente significativa en el número nacional de víctimas, lo que se puede decir es que la violencia homicida se desplazó territorialmente, indicando con ello también los movimientos y desplazamientos territoriales del crimen organizado.
Para 2021, el estado con mayor tasa de homicidio intencional fue nuevamente Baja California, con 72.35; Zacatecas con 67.58; Colima, con 59.45; Chihuahua con 53.67; Sonora con 51.43; Morelos con 50.12; Michoacán con 45.97 y Guanajuato con 44.95 casos por cada 100 mil habitantes.
Finalmente, para el año 2022, los estados con mayores tasas fueron: Colima, con 91.21; Baja California, 64.15; Zacatecas, 57.9; Morelos, 49.92; Sonora, 45.85; Chihuahua, con 42.76; Guanajuato, con 41.6 y Michoacán con 40.27.
Como se observa, a pesar de que en 2021 y 2022 hubo reducciones importantes en el número absoluto de víctimas, en algunos estados la violencia se ha recrudecido, particularmente en el caso de Colima en el cual se llegó al nivel máximo registrado para una sola entidad en los últimos cinco años.
Diez entidades concentran el mayor número absoluto de víctimas. Sin embargo, no coinciden con aquellas donde se registra el mayor peso relativo, en relación con su población.
Así, hay 11 entidades donde se rebasa la tasa de homicidios promedio en el país, la cual es casi cuatro veces superior a la del promedio mundial, lo que nos coloca como uno de los países sin guerra con mayor violencia homicida en el mundo.
“Destaca el caso de Colima donde se estableció un nuevo récord anual para un solo estado, con un indicador de 91.21 homicidios por cada 100 mil personas, cifra extrema que colocaría a esta entidad, si fuese un país, como uno de los cinco territorios más violentos del mundo”, señala el periódico Excélsior.
De acuerdo con datos preliminares del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en 2022, hubo al menos 4 mil asesinatos de mujeres, la cifra absoluta más alta registrada en la historia del país en contra de ellas.
Se sabe que hay una gran cantidad de casos que, siendo feminicidios, no son reconocidos o calificados así por las fiscalías estatales, lo cual debe alertar siempre ante un posible su registro.
En este escenario, Colima, el estado con mayor tasa de homicidios, es igualmente el de mayor tasa de femicidios, seguido de Nuevo León, Morelos, Campeche y Sonora. Es evidente que mecanismos como la alerta de género no han funcionado como se esperaba, por lo que urge revisarlos, perfeccionarlos y exigir a las autoridades su cumplimiento integral.


