La propia Aristegui calificó su salida de su noticiero de la radio como un hecho “autoritario, desmedido e inaceptable”, que sucede sólo en dictaduras que nadie quiere para México.El pasado 7 de febrero, la empresa de comunicaciones dio por terminada su relación laboral con la periodista por “transgredir” el código de ética al divulgar una información que consideró “un rumor”.
“En nuestro código de ética nos comprometemos a rechazar la presentación y difusión de rumores como noticias”, informó ese día la empresa en un comunicado.
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