La falta de mantenimiento y la velocidad a la que era guiado el remolque fueron los factores que provocaron el desprendimiento y el caos en la circulación ya que la plataforma fue arrastrada por varios metros y las ruedas siguieron con su trayectoria.
Al menos dos carriles de los tres que tiene la arteria fueron cerrados y comenzó el conflicto vial hasta que con una grúa fueron removidos los fierros.
El operador quedó a disposición de la Policía Federal Preventiva.
