Cabe señalar que la Dirección de Seguridad Pública Municipal, vía telefónica informó la madrugada del viernes 14 de mayo, que por la misma vía, personal del Centro de Salud de la población de Puertecitos, les habían notificado que la señora Esthela Magaña Morfín y su pareja Ramón Contreras Radillo, habían llevado al hijo de ella de cuatro años para que recibiera atención médica, porque supuestamente se había caído y no alcanzaba a respirar, pero desafortunadamente cuando llegaron ya había fallecido.
Acto seguido el representante social acompañado por el médico legista, así como del personal de Servicios Periciales y agentes de la PPJE, se trasladó al lugar en cuestión para dar fe de lo ocurrido, ordenando el traslado del cadáver al SEMEFO para que se le practicada la necropsia de ley, así como el levantamiento de evidencias.
Asimismo solicitó a los probables responsables lo acompañaran para hacer los trámites legales de identificación de cadáver como lo establece la ley, pero al estar interrogándolos por separados comenzaron a caer en contradicciones por lo que ordenó su detención en el momento.
HECHOS
Estela Magaña Morfin, mamá del menor explicó al ministerio público que el jueves 13 de los corrientes llegó a su casa por la noche pero como no traía llave esperó que llegara Ramón y cuando llegó los metió a empujones y comenzó a reclamarle del porque no estaba al mediodía cuando llego a comer.
Luego con sus manos la sujetó del cuello y se lo apretó al momento que le reclamaba del porque había dejado la puerta abierta, luego le ordenó que fuera a la tienda a comprar huevos y un refresco para que le preparara algo de cenar.
Añadió que cuando regresó al abrir la puerta escuchó gritos de su hijo por lo que al abrir la puerta observó como su pareja lo golpeaba con la mano empuñada en diversas partes del cuerpo.
Dijo que ante dicha situación se interpuso para evitar que siguiera golpeando al menor, pero Ramón la tomó con sus manos y la azotó contra la pared y luego contra los muebles.
Manifestó que no era la primera ocasión que agredía al menor de esa forma, ya que cuando el niño no obedecía le pegaba con el cinto y luego seguía con ella.
Ramón Contreras Radillo, de 22 años, de ocupación obrero, estado civil, unión libre, con relación a los hechos dijo por coraje al no haber encontrado a su pareja en la casa fue que comenzó a golpear al menor cuando la mandó a la tienda a comprar huevos y refresco para que le diera decenar.
Explicó que primero lo golpeo con la mano empuñada en diversas partes del cuerpo, luego lo azotó contra los muebles y finalmente lo dejo caer sentado al piso y lo mando a dormir.
Agregó que cuando regresó su amasia a ella también la agredió y la azotó contra la pared.
Manifestó que no era la primera vez que lo golpeaba, dijo que lo hacía seguido cuando su pareja no se encontraba.
Finalmente expresó que cuando iba a cenar fue por el menor al cuarto hasta donde estaba acostado en un tendido y observó que el niño tenía dificultades para respirar por lo que decidieron llevarlo al Centro de Salud y en el camino le dijo a ella que no le dijera a nadie que lo había golpeado, que si el doctor les preguntaba dirían que se había caído.
