Este es el homenaje que hacemos a uno de nuestros hombres colimenses, decía Bertolt Brecht: Hay seres humanos que hacen lo que les toca hacer y son buenos, hay seres humanos que hacen más de lo que les toca hacer y son muy buenos pero hay seres humanos que el servicio es su vocación y esos son imprescindibles€™, y el doctor Brizuela Virgen es uno de esos hombres que son imprescindibles para Colima, y por eso es el compromiso que he hecho con la Sociedad Colimense de Estudios Históricos de darles un reconocimiento a nuestros mejores hombres, expresó el rector Miguel Ángel Aguayo López, en el acto de presentación del libro Memorias de un médico, del doctor Enrique Brizuela Virgen, en la sede del Archivo histórico, ante un gran público que colmó el auditorio de ese edificio primigenio de la casa de estudios.
Puntualizó Aguayo López, que como él tenemos muchos en Colima, y hemos venido trabajando ya en la Biblioteca Colima reconociendo a algunos, pero todavía nos faltan, y ese es el compromiso que yo hago a todos ustedes, particularmente con el doctor Enrique Brizuela, le entregué el libro en su casa y fue, un momento muy emotivo, porque demuestra la humildad que lo ha caracterizado, la humildad como una actitud ante la vida, y eso es una de sus cualidades y este libro presenta todo este pensamiento filosófico del doctor Brizuela.
Médicos como el doctor Pedro Cervantes, como Genaro Genel, son prohombres de Colima que han tenido éxito en otros lados, por eso es el compromiso que hoy hacemos con todos ustedes, yo le agradezco esta alianza de la Sociedad colimense de estudios históricos y la Universidad de reconocer a nuestros hombres valiosos, darles el valor que tienen y de saber que somos muchos, muchos más los buenos que los malos y que si vamos todos juntos, vamos a vencer cualquier reto y cualquier adversidad, es una función que tiene nuestra institución la Universidad de Colima, así que le agradezco la oportunidad al doctor de habernos permitido plasmar en un libro, que es un lenguaje abstracto, todo su pensamiento, toda su filosofía toda su vocación de servir pero también de entregarnos toda su personalidad en este libro. Decirles a todos ustedes que desde que tenemos este compromiso con la sociedad, nunca había visto en una presentación de un libro tanta gente y vaya que he ido a muchas, enhorabuena y felicidades, dijo el rector Aguayo López.
LA MEDICINA EN COLIMA
Por su parte, el doctor Enrique Brizuela Virgen, un hombre que ha hecho de la medicina un verdadero apostolado, expresó su agradecimiento primero que nada, al rector de la Universidad Miguel Ángel Aguayo López, porque sin él no habría sido posible la edición de este libro, gracias Miguel Ángel; gracias a licenciada Margarita, doctora Alma Rosa Fernández Salinas, a Abelardo Ahumada, a la sociedad Colimense de Estudios Históricos.
A mi llegada a Colima en 1945, la situación era triste, porque estaban de moda las enfermedades infecto-contagioso de los niños, espectáculo triste de ver pasar cajoncitos chicos, el ambiente en Colima era triste porque había gentes que se mataban mutuamente, el hecho de cargar pistolas les daba autoridad seguramente; muchos heridos para el Hospital Civil, el cual se le tenía desgraciadamente como la antesala de la muerte porque aunque se le hiciera la lucha no se aliviaban, vino el doctor Miguel Trejo Ochoa en 1939 y tuvo un cambio el hospital, habló con el director persona- que no operaba pero era el director, y le dijo yo quiero operar por ti, tengo de compañero de operación al doctor Felipe Salazar Carrillo, y estuvieron haciéndolo por todo ese tiempo hasta que terminó el período gubernamental, y me nombraron a mi director del hospital, yo seguí con la misma rutina del doctor Trejo todos hicimos un buen trabajo y se acabó la antesala de la muerte.
En ese tiempo la lucha contra las enfermedades daba pena, en 1950 todavía no salía al mercado la penicilina, y se me ocurrió hacer especialidades, un solo individuo no podía hacer de todo, e invité a todos los médicos de la localidad a que trabajaran gratuitamente y que eligieran una especialidad para que cada uno de nosotros ya nos dedicáramos a cierta cosa, el primero en aceptar fue el Doctor Alfredo Huerta Duarte que está aquí en la sala, durante 20 años trabajó sin cobrar un centavo, también el doctor Miguel Núñez Solórzano, el Doctor David Jiménez Villalobos, Traumatología; Alfonso Retana que buen cardiólogo; el doctor Juan Velasco Galindo, Urología y al pediatra Enrique Antonio Montes Herrera, exitoso.
BUENA MEMORIA, INTELIGENCIA Y TENACIDAD, LAS CLAVES DE UN BUEN ESTUDIANTE
Les puedo decir que los médicos de aquél tiempo teníamos realmente vocación, lo digo porque alguna vez al doctor Salvador González fue catedrático de la escuela donde yo estudié, fue presidente municipal, era de buena posición económica, y realmente me quedé admirado de la vocación que tenía al levantarse de su mullida cama para atender a un enfermo, me quedé impresionado la señora era muy pobre y acordamos no cobrarle porque no tenía ni para la medicina, así era el doctor Salvador González; el doctor Amado Ruiz Sánchez, era un sabio, el doctor Alfonso Topete Durán no era muy inteligente pero podía igualarse con Amado por su tenacidad, le daba vueltas y vueltas y vueltas y lograba ser como él, para aprender se ocupan tres elementos muy importantes: tener buena memoria, tener inteligencia y tener tenacidad, el estudiante que no tiene estas cosas mejor que estudie otra cosa, a no ser que su padre sea influyente. Finalmente, reconoció la trascendencia social y profesional que representa para el estado, contar con la Facultad de Medicina de la Universidad de Colima.
En su oportunidad, uno de los comentaristas, Abelardo Ahumada expresó que los libros son reflejo de los autores. Y este libro nos revela el carácter, el modo de ser del doctor Enrique Brizuela Virgen, un hombre sencillo, culto, versátil y caballeroso.
Refirió que es un profesionista destacado con una importante labor social en la medicina en Colima, en instituciones claves, como la Secretaría de Salud, el Imss, el Issste, la medicina privada y la labor social, como la edificación de la sede de la cueva del Club de Leones, de Colima. Precisó que el doctor Brizuela es descendiente de grandes hombres en la historia de México, que defendieron a la República como Anastasio y Miguel Brizuela. Asimismo, recordó que el doctor Brizuela, fue uno de los primeros que practicó la operación de corazón en Colima. En suma, es un libro que vale la pena leer, dijo.
AGRADEZCO A LA VIDA, ESTAR ALREDEDOR DE ESTE HOMBRE: ALMA ROSA FERNÁNDEZ
En su turno, la doctora Alma Rosa Fernández Salinas, dijo conozco de cerca a nuestro homenajeado, en el trabajo en la administración gubernamental pasada, constaté el deseo del doctor Brizuela por aprender y capacitarse para su trabajo, sus pacientes de siempre buscando su ayuda, su consejo, los aspectos en común, como estudiantes de medicina, agradezco a la vida estar con ustedes reunidos alrededor de este hombre que ha dedicado su vida al bien común. Hace un repaso de los capítulos del libro, sus experiencias en el Hospital Civil de Guadalajara, Brizuela y yo estudiamos en la misma escuela, hicimos prácticas y la especialidad en radiología él, yo en obstetricia, con dificultades económicas, él pronto obtuvo ingresos por su capacidad. Describe diversas anécdotas escritas en las memorias, los primeros antibióticos entraron a México a través de nosotros con el Doctor Amado Ruiz. Tenían una opinión excelente del doctor Brizuela.
Me despido con un epilogo que un gran pensador: La edad no protege del amor, pero el amor protege de la edad, así de protegido está nuestro querido doctor Brizuela.
Cabe destacar que el autor del texto, el doctor Brizuela es un médico de profesión y vocación, además de gozar de un perfil polifacético, incursionando en diversas actividades sociales, políticas, administrativas, deportivas y culturales. Más de 90 años de su prolífica existencia, ha escrito su propia página en la Historia de Colima.
Estudio en la escuela preparatoria y normal de Colima, sus estudios de medicina en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, obtuvo el titulo de Médico-Cirujano-Partero en 1944 En 1949, fue director del Hospital Civil de Colima, en el 1956 presidente del Patronato de ese mismo Hospital, tuvo varios cargos durante el transcurso de su vida como inspector de servicios médicos asistenciales, y médico legista del estado, en 1974, socio fundador del Centro Médico de Colima, regidor del Ayuntamiento de Colima, presidente del Consejo Consultivo Municipal, presidente del Club de Leones, pintor autodidacta, campeón de golf, pero sobre todo un hombre con genuino humanismo y que ejerció la medicina con verdadera vocación al servicio del pueblo.





