BRAVO POR TRUMP

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Por: José Díaz Madrigal

Dentro de la religión y cultura cívica de muchos pueblos, existe desde tiempos remotos una costumbre arraigada que consiste en colocar a diversos animales, como representación de ideas y conceptos de cierto tipo de pensamiento. Así pues, en el ámbito religioso, el toro en el Catolicismo representa a San Lucas como emblema de fuerza, trabajo y sacrificio; el león en San Marcos significa realeza, valentía y el poder de Nuestro Señor Jesucristo y, el águila en San Juan simboliza las alas de elevación espiritual; porque esta ave se considera un animal clarividente, que cuando vuela lo hace alto y desde la altura, tiene mirada penetrante para ver desde la lejanía.

En el terreno civil tenemos los mexicanos el escudo nacional. En éste hay una águila devorando a una serpiente, simbolizando la victoria del bien sobre el mal. El águila que viene de arriba, es el bien que destruye a la víbora de cascabel, animal rastrero que representa la maldad.

En la cultura norteamericana, alguna vez escuché al senador Edward Kennedy disertar acerca del significado del escudo que tiene su país -también una águila con las alas abiertas- decía, en la pata derecha del águila tiene sujeta una rama de olivo, como símbolo del gran deseo de paz de nuestra nación. Por otro lado en la pata izquierda trae agarrado un manojo de flechas, como mensaje del poder guerrero que tenemos, además de la capacidad de defendernos y de atacar a nuestros adversarios.

En primer lugar -aclara Kennedy- el águila tiene la cabeza girada hacia la derecha donde está la rama de olivo. Dando a entender con ésto que el pueblo estadounidense apreciamos por mucho más, los tiempos de paz; pero sí no es así, no dudamos en neutralizar a los enemigos. Todo por motivo de seguridad nacional.

Kennedy que pertenecía al Partido Demócrata, cuando éste encarnaba buenos valores, murió hace muchos años. Kennedy no era un Demócrata caguengue como Biden y Obama. Duró casi 50 años de senador repitiendo una y otra vez, ganando elecciones hasta sus muerte; reelecto por sus paisanos debido a su gran desempeño en el Congreso de los Estados Unidos.

Arrancando el año el ejército norteamericano arrestó en una acción peliculezca al dictador venezolano Nicolas Maduro. Estaba durmiendo en un fortificado bunker militar, protegido por cientos de soldados, entre ellos un montón de cubanos los cuales tenían el control de la guardia pretoriana, es decir la vigilancia personal de Maduro, según eso por ser los más chingones.

El tirano presumía que lo cuidaban tropas de élite, apoyados con tanques, aviones y cinco mil misiles de origen ruso que había en su arsenal. Nada de eso le sirvió. La merolíca y asustada presidenta que lo sustituyó, menciona que los soldados combatieron ferozmente. Pues ha de haber sido de pura lengua, porque de todos modos se lo llevaron.

Los militares cubanos y venezolanos que resguardaban a Maduro, son especialistas en reprimir al pueblo desarmado; en cambio cuando llegaron los gringos y tumbaron a los primeros compañeros, abatidos por las certera puntería de los güeros, el resto del ejército represor corrió para ponerse a salvo.

A los cubanos les mataron 32 guachos en total y de los soldados venezolanos que no alcanzaron a correr fueron 68. Sí ésto se compara a un partido de futbol, el resultado fue de 100 a 0, no hubo ni una sola baja entre los norteamericanos. Cubanos y venezolanos de plano bastante maletas. Muy bravos con los de casa, pero coyones a la hora de toparle a los rivales. Le sacaron al parche.

Lo que hizo Trump fue un acto de caridad, una ayuda super necesaria para quitar a ese monstruo perverso de encima del noble pueblo venezolano. Antes de la llegada de los destructivos izquierdistas, éste país era de los más prósperos de toda América del Sur; con las mejores escuelas y maestros bien pagados, una economía fuerte que atraía a muchos extranjeros a radicarse en Venezuela. En cambio al llegar la izquierda al poder echó a perder todo, provocando que millones de venezolanos se desparramaran por distintos países del mundo. Esto debido a la situación de miseria a que orillaron a los venezolanos.

Una vez un viejo profesor de ética nos decía: lo que tienen los gringos a diferencia de muchos latinoamericanos, es que son congruentes con sus ideas, con lo que piensan y hacen. Bravo por Trump por ser congruente con los valores que representa el escudo de su nación. Y de paso le echó la mano a los venezolanos al quitarles a esa sabandija destructiva. No había otra forma de hacerlo. En el futuro se augura un mejor destino al alegre pueblo de Venezuela. Maduro por ladrón y asesino, no vuelve a salir de la cárcel.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.