Al igual que ante Uruguay, los brasileños monopolizaron el dominio del terreno y del balón en el arranque, ante una Alemania que salió a esperar y a cerrar los caminos a su arco. Y, del mismo modo que ante sus vecinos sudamericanos, Alemania la golpeó en una de sus primeras incursiones ofensivas.
El gol lo hizo Okan Aydin, es cierto, pero la jugada la armó ese notable delantero centro llamado Samed Yesil, girando sobre sí mismo para burlar a su marcador y darle luego el tanto servido en bandeja a su compañero (20’, 1-0). Así, el 9 alemán entregó su cuarta asistencia del torneo.
¿Volvería Brasil a sufrir el karma de la semifinal? La respuesta empezó a responderse por sí sola apenas dos minutos después, cuando Ademilson metió un bonito taco para la entrada de Adryan por izquierda, quien centró atrás para la entrada franca de Wellington, que sin oposición restableció la paridad (22’, 1-1).
Envalentonados, los brasileños siguieron atacando por aquel sector y, de hecho, por allí llegó el penal Robin Yalcin le cometió a Adryan, y que el mismo 10 cambió por gol (29’, 1-2). Alemania casi iguala el duelo a los 32’, pero Charles contuvo con un esfuerzo un disparo de Levent Aycicek. Los teutones lo lamentarían un rato más tarde, puesto que Adryan apareció solo dentro del área para tomar un rebote y marcar el tercer tanto de su equipo y el quinto suyo de la competencia (33’, 1-3).
Una lluvia de goles
Steffen Freund apeló a la banca y mandó a Koray Guenter a marcar la punta derecha, en un intento por cubrir el sector por el cual atacaba Brasil. El número 4, sin embargo, hizo un buen aporte ofensivo al acortar distancias de cabeza en el último balón de la primera etapa (45’+2’, 2-3).
Alemania se mostró más incisiva en el arranque del complemento. Los europeos emparejaron otra vez el marcador gracias a una buena definición de Aycicek, quien eludió un par de rivales tras recibir un pase de taco Yesil (55’, 3-3). Los sudamericanos retomaron la iniciativa, pero dejando amplios espacios en el fondo. Y lo pagaron caro cuando Aydin, tras un rápido contragolpe, marcó de zurda su cuarta diana del campeonato (63’, 4-3).
Brasil jamás renunció a su estilo, pero le faltó la puntada final. Wallace dos veces y Lucas Piazón contaron con algunas posibilidades, e incluso su arquero Charles fue a buscar un cabezazo en el último corner del encuentro, pero sencillamente no supo encontrar el camino al gol. Los alemanes, entonces, igualaron así su actuación de Nigeria 2007, cuando también se colgaron la medalla de bronce.
