ALEJANDRO LUNA, NUEVO TITULAR DEL TEPJF

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    Se desempeñaba como presidente interino del Tribunal (en su calidad de decano).

    El magistrado Manuel González Oropeza aseguró en el marco de la sesión pública del Tribunal en la que fue electo Luna Ramos, que dicha elección “demuestra que el único apoyo que necesita el presidente de este Tribunal es el de los magistrados. Ningún otro, el Tribunal no sólo es el presidente. El Tribunal somos todos”. María del Carmen Alanís, quien fue la única en votar por ella misma para encabezar el órgano, aseguró que para la elección de 2012 se requiere un Tribunal creíble. Aclaró que decidió buscar la presidencia por estar consciente de que muchas mujeres iniciaron su carrera judicial inspiradas por ella.

    En su primer discurso como presidente del TEPJF, Alejandro Luna Ramos aclaró a los actores del proceso electoral venidero que el Tribunal estará preparado para afrontar los retos que entrañará la elección de 2012.Afirmó que no se caerá en favoritismos, ni se atenderán presiones.

    “Los recursos públicos se ejercerán dentro de los límites de la prudencia y habrá transparencia en beneficio de la ciudadanía”. “Habrá plena seguridad para los justiciables… Les enfatizo que abriremos las puertas del Tribunal a la supervisión no sólo de los órganos del Estado, sino además de la opinión pública”.

    En su discurso como nuevo presidente, Luna Ramos manifestó a sus compañeros magistrados que no traicionará la confianza que en él depositaron, y a los magistrados de las Salas Regionales, les dijo que nunca trabajará de manera individual. Los magistrados que votaron a favor de Luna Ramos fueron Manuel González Oropeza, Constancia Carrasco Gaza, Pedro Esteban Penagos López, Salvador Olimpo Gomar y el propio Luna Ramos.

    Flavio Galván votó por él mismo, al igual que María del Carmen Alanís.

    En sesión pública, los siete magistrados de la Sala Superior del órgano electoral expresaron verbalmente su voto, por lo que al alcanzar mayoría Luna Ramos no fue necesario recurrir a una segunda vuelta como estaba acordado.