ENTRE EL VOLCÁN Y EL CHAPO
Por: Édgar Rodríguez H.
Quienes apuestan y opinan a que sea hasta que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación ratifique el triunfo de José Ignacio Peralta Sánchez como gobernador de Colima, para que se emprendan acciones están en su derecho de pensar así, pero también lo están quienes opinan que las pruebas presentadas por los panistas para impugnar la elección con la idea de que se anule el proceso pasado son infundadas y sin motivo para invalidarla y, por el contrario, ven con bueno ojos que “Nacho” Peralta inicie tareas con miras al primero de noviembre.
De los 8 partidos que participaron en la pasada contienda para gobernador, el PAN fue el único que impugnó ante el Tribunal Electoral del Estado de Colima y dijo haber encontrado pruebas que avalan que hubo fraude y por ello pretenden que la elección se repita o de plano le den el gane a su candidato Preciado Rodríguez, pero mientras esto sucede quieren que no se mueva ni la hoja de un árbol. Afortunadamente quienes con esta idea comulgan son los menos, los que no resisten que haya opiniones contrarias, los que creen que su palabra es la ley y ven en el falso enmascarado azul su única esperanza.
En ninguna legislación está o existe algún impedimento para que el ganador de la contienda del pasado 7 de junio, no realice ningún tipo de actividad tras haber recibido por parte del Consejo General del Instituto Electoral del Estado la Constancia de Mayoría que lo acredita como gobernador electo por haber obtenido 119 mil 437 votos, contra 118 mil 934 votos de Jorge Luis Preciado Rodríguez, lo que representó una diferencia del 0.17 por ciento (503 sufragios).
Quien seguro está que ganó a la buena la elección a gobernador de Colima, independientemente de lo que venga a futuro, es “Nacho” Peralta y está en todo su derecho de acudir por invitación o a iniciativa propia, con quien guste o quiera y mientras más pronto mejor, para tratar asuntos que tienen que ver con las políticas públicas a implementar después del primero de Noviembre.
El pasado fin de semana, entre las principales noticias locales y nacionales, que tienen que ver con el Volcán de Colima y la fuga del “Chapo” Guzmán, “Nacho” Peralta comentó en entrevista concedida el pasado viernes al diario de circulación Nacional la Crónica de Hoy, lo que paso y viene después del 7 de junio. A continuación se reproducen algunos fragmentos de la entrevista realizada por el reportero Luciano Franco.
Protagonista principal de la contienda electoral más reñida del país en toda su historia, en los comicios del pasado 7 de junio —la diferencia a su favor fue de sólo 503 votos—, el gobernador electo de Colima, Ignacio Peralta Sánchez, garantiza que en su gobierno no habrá “cacería de brujas ni persecución política contra nadie”.
Asegura que el fragor de la campaña, los señalamientos y acusaciones que se dieron al calor de la misma “no generaron heridas insalvables”, por lo que “es hora de la unidad y el trabajo”.
¿Qué pasó en Colima? ¿Crecieron los enanos?
—“Más allá de que hayan crecido los enanos, hay que entender que la sociedad colimense, y así lo expresó en las urnas, exige una nueva forma de hacer política, que sea honesta. Quiere transparencia, rectitud, total honestidad en el manejo de los recursos públicos y en el actuar político en general. El resultado de la elección muestra que la sociedad reclama que se cumpla lo que se le promete, quiere resultados y demanda gobernantes cercanos, que no estén encerrados en sus oficinas.
—De pronto Colima se convirtió en la elección más cerrada de toda la jornada electoral del 7 de junio…
—“La elección, su resultado en Colima, da un triunfo con el margen más estrecho en la historia del país para la definición de un puesto de elección popular. Pero ello nos lleva a la reflexión de que lo importante no es si se ganó con muchos o pocos votos, sino que el resultado sea legal, transparente, sólido y en consecuencia legitimo, como lo es éste y que confío ratificarán los tribunales local y federal en las próximas semanas.
—Colima puso a prueba la nueva reforma política. Es la primera vez que se abren todos los paquetes electorales y se cuenta voto por voto.
—“Así es. Es fundamental que haya transparencia y que no quede ninguna duda. Hay que tener en cuenta que la diferencia entre el primer conteo y el último fue de solamente 16 votos. Pasa de 487 a 503, diferencia en un universo de casi 300 mil votos. Esto habla muy bien del sistema. Señala que es preciso, certero y confiable. Es producto de mucho esfuerzo para perfeccionar el sistema electoral. Este sistema, en Colima, pasa la prueba de manera aprobatoria y con excelencia”.
— ¿Los resultados electorales a nivel general constituyen una sacudida para el país la elección pasada? ¿Hay hartazgo hacia los partidos?
—“Mas que un hartazgo de los partidos políticos, tiene que haber un regreso a retomar plataformas políticas y doctrinarias que le den forma al gobierno y las políticas públicas. De otra forma no estaríamos en una política de partidos, sino de individuos, que conlleva riesgos de abandonar las plataformas ideológicas”.
— ¿Está en contra de las candidaturas ciudadanas?
—“Soy candidato de un partido (el PRI); conozco ideología y doctrina y milito ahí porque me convencen ambas. En lo personal no me propondría a mí mismo entre una candidatura ciudadana sin fundamento ideológico”.
—Hay aún un candidato, perdedor hasta el momento (el panista Jorge Luis Preciado), que busca estirar aún más la liga ¿qué puede pasar?
—“El ámbito judicial resolverá a favor de los ciudadanos y del voto mayoritario depositado en las urnas, que define el triunfo para el PRI. Los elementos están a nuestro favor. Esperaremos con paciencia y respeto la definición de cada ámbito local y federal. La población está transitando hacia un proceso de unidad que deje en el pasado la competencia electoral, la división que se deriva de los colores partidistas, es hora de ponernos a trabajar todos por un mejor futuro para los colimenses”.

