El innombrable podrá seguir atribuyéndole al gobernador Anguiano Moreno todos los males de Micaela, incluidos “los más de 600 asesinatos y la duplicación de la deuda pública”; también, el no haber esclarecido todavía a la fecha los asesinatos de Jesús Silverio Cavazos Ceballos y Saúl Adame Barreto, pero tales sambenitos, más que probado está, terminan por hacerle al ejecutivo estatal lo que el viento a Juárez.
La rudeza innecesaria y desmedida empleadas en declaraciones que le publicó su periódico el miércoles anterior donde fustiga al gobernador del estado, Mario Anguiano Moreno; a la Procuradora General de Justicia del Estado, Yolanda Verduzco Guzmán; y al Secretario General de Gobierno, Rogelio Rueda Sánchez, son evidencia clara de que el caciquillo de marras se sabe irremediablemente fuera del ánimo del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, de quien ya sentenció que no arreglará los problemas locales “ni va a andar con bolsas de dinero repartiendo para que lo malgasten o lo mal administren, ya uno de los puntos es atender las deudas de los estados y municipios, pero investigando en qué se gastó el dinero y con un limitante para que no se endeuden”.
Normal y entendible que el gobernador del estado, Mario Anguiano Moreno, en pleno uso de sus facultades constitucionales, realice otro paquete de cambios de funcionarios después de su Tercer Informe de Gobierno, y que entre los reemplazados vaya la procuradora Verduzco Guzmán, por los motivos y razones que él estime, nunca por los frecuentes y reiterados señalamientos que le receta el innombrable para ablandarla.
El haber calificado a Rogelio Rueda Sánchez como vocero de la muerte “porque va a estar anunciando los muertos que van”, fue un exceso del innombrable que terminará fortaleciendo las aspiraciones políticas del cenecista Secretario General de Gobierno, de quien ya nadie debe tener duda de su pertenecía al grupo político de Mario Anguiano Moreno.
SE DICE QUE…
*Ojala que, para bien de México, el Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, tome nota de las instrucciones que desde Colima le envía el innombrable para devolverle la estabilidad a México, y que van en el sentido de cambiar la estrategia y abocarse al uso de la inteligencia y darle seguimiento a las cuestiones financieras y tener una estrategia que no disperse tanto la acción del Estado. “Actualmente el gobierno tiene dispersas sus fuerzas por todo el país combatiendo al mismo tiempo, yo creo que ésa no es una estrategia correcta, hay que ir limpiando zonas, sentando bases, y una vez que estén limpias, que no se vuelvan a meter; yo creo que Peña Nieto sí va a poder con el paquete”.
*El presidente estatal del PAN, Raymundo González Saldaña, mejor que nadie, sabe que sus ex alcaldes Saúl Magaña, Brenda Gutiérrez y Enrique Monroy, son indefendibles. El trío más sus funcionarios cómplices deberán pagar la fechorías que en perjuicio de la gente de Tecomán y Villa de Álvarez cometieron en el trienio 2009-2012 que fue de rapiña e irresponsabilidad.
*La confianza otorgada por el presidente de la República, Enrique Peña Nieto al ex alcalde de la capital del estado de Colima, Ignacio Peralta Sánchez, es una encomienda de mucha responsabilidad (subsecretario de comunicaciones), por ello, por un lado se continúa fortaleciendo la posibilidad de ser, para 2015, el puntero para la candidatura a la gubernatura. Pero por otro, tiene el compromiso de cumplir con la encomienda presidencial a corto, mediano y largo plazo.
