Agua del Bienestar

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Sociedad de la Información

Por: Luis Alfonso Polanco Terríquez

«La finalidad estratégica es extender el beneficio a 34 colonias de la zona conurbada Colima-Villa de Álvarez», afirmó categóricamente Vladimir Parra Barragán, director de la Comisión Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado de Colima y Villa de Álvarez (CIAPACOV). Esta declaración se dio en el marco de una nutrida y reciente conversación sobre el programa «Agua del Bienestar», sostenida con los integrantes del Círculo de Analistas Políticos de Colima, agrupación acertadamente dirigida por el Mtro. Manuel Godina Velasco.

En la actualidad, la iniciativa ya brinda atención directa a 17 colonias de la zona metropolitana, entregando tres garrafones de agua purificada a los usuarios por un precio sumamente accesible de diez pesos cada uno. Ante la interrogante de cuánto tendría que desembolsar un ciudadano interesado en adquirir únicamente el contenedor plástico con garantía de calidad, Parra Barragán aclaró que la venta al público de garrafones vacíos no está contemplada por el momento ni se encuentra prevista en el corto plazo, centrando el esfuerzo institucional de manera prioritaria en el suministro continuo del vital líquido.

El titular de la CIAPACOV precisó el mecanismo operativo mediante el cual se abastece a estas primeras 17 colonias: los pedidos se gestionan vía telefónica y las entregas se programan para el día siguiente. No obstante, puntualizó que la unidad repartidora asignada realiza recorridos diarios por dichos asentamientos, permitiendo la venta directa en trayecto a cualquier vecino que lo requiera en el momento. Asimismo, Vladimir Parra destacó de forma paralela la instalación de módulos de rellenado en escuelas primarias y secundarias, donde la comunidad escolar y los vecinos pueden acudir a rellenar sus garrafones por la misma tarifa simbólica de diez pesos.

En otro orden de ideas, Parra Barragán compartió un diagnóstico histórico relevante: reveló la existencia de diversos espacios comunitarios de rellenado construidos desde la administración del exgobernador Fernando Moreno Peña —ubicados principalmente en zonas rurales—, los cuales se encontraban en un evidente estado de abandono y deterioro, ofreciendo un servicio deficiente y un agua que no cumplía con los estándares de calidad exigidos.

El funcionario subrayó que cada una de estas instalaciones ya fue modernizada por la actual gestión. Con ello, los habitantes de las comunidades rurales hoy reciben «Agua del Bienestar» respaldada por rigurosos controles de calidad, garantizando un derecho humano fundamental de forma digna y a una tarifa verdaderamente accesible.

Para reflexionar. El director de la CIAPACOV detalló que, en la Universidad de Colima, Máxima Casa de Estudios de la entidad, este modelo de abastecimiento público comenzó a operar desde hace varios meses. En dicho entorno académico, los estudiantes pagan una cuota mínima por el rellenado de sus botellas o termos de uno o dos litros; incluso, la propia universidad ha comenzado a rellenar sus garrafones administrativos en estos mismos espacios. Al respecto, resaltó que el rector de la institución, el Dr. Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño, le compartió un dato sumamente revelador: gracias a la implementación de estos módulos de «Agua del Bienestar», se ha evitado el desecho sistemático de miles de botellas de plástico de un solo uso –cerca de 23 plásticos menos al año-.

Este programa no solo representa un alivio sustancial para el bolsillo de las familias, sino que se consolida como una política pública con un impacto ambiental indispensable. La utilización de los módulos de rellenado en instituciones educativas y comunidades ha impulsado una reducción drástica en el consumo y desecho de plásticos. Asimismo, Parra Barragán ratificó que los bebederos gratuitos ubicados en unidades deportivas, centros escolares e instituciones de salud pública se mantendrán plenamente operativos y continuarán recibiendo mantenimiento constante, al ser una infraestructura social prioritaria.

Para despedirme. Resulta evidente que, durante más de una década, los grandes corporativos privados lucraron de manera estratosférica con la distribución del agua potable, imponiendo costos exorbitantes por un bien de primera necesidad. Por ello, es imperativo reconocer y aplaudir la gestación del programa «Agua del Bienestar», especialmente por su marcado enfoque social orientado a los sectores más vulnerables. Como acertadamente señaló Vladimir Parra, la atención a los adultos mayores representa una prioridad ética fundamental; hoy en día, este sector no solo cuenta con la certeza del abasto en sus hogares, sino con un precio accesible y justo. Vaya una sincera congratulación al director del organismo y a su equipo por este significativo avance institucional.

Nos vemos en otra entrega.

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.