ACOSO LABORAL ORILLA AL SUICIDIO

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    Sotelo García indicó que su propuesta pretende definir, prevenir, corregir y sancionar las diversas formas de agresión, maltrato, vejámenes, trato desconsiderado y ofensivo, y en general todo ultraje a la dignidad humana que se ejerce sobre quienes realizan actividades laborales.

    También, establecer que la omisión de medidas preventivas y correctivas para atender la situación de acoso laboral por parte del patrón, se entenderá como tolerancia a la misma.

    Asimismo, estipular que el acoso laboral es causa de rescisión de trabajo sin responsabilidad para el trabajador, quien podrá separarse de su empleo dentro de los treinta días siguientes a la fecha en que se presente la agresión y tendrá derecho a que el patrón lo indemnice.

    El legislador colimense explicó que el acoso laboral o mobbing “se trata de un ataque sistemático y reiterado contra la autoestima de una persona en el trabajo, para hacerlo sentir excluido, maltratado o subvalorado”.

    Explicó que el agresor aprovecha la situación que le brinda la jerarquía organizativa particular para canalizar una serie de impulsos y tendencias psicopáticas.

    “Por acoso laboral hay que entender cualquier manifestación de una conducta abusiva y, especialmente, comportamientos, palabras, actos, gestos y escritos que pueden atentar contra la personalidad, la dignidad o la integridad física o síquica de un individuo”, refirió.

    El senador del PRD señaló que las consecuencias físicas y psicológicas del acoso laboral “son devastadoras”, pues “el miedo continuo deriva en un estado acentuado de ansiedad y estrés, surgen sentimientos de fracaso, impotencia, frustración y apatía, acentuados por la pérdida de concentración y memoria”.

    La víctima puede volverse hipersensible, agresiva, irritable y alcohólica, lo que, incluso, destruye su vida social y familiar; puede aparecer depresión y, en ocasiones, el acosado pierde el rumbo hasta considerar el suicidio como la única alternativa posible a la pesadilla que soporta a diario”, añadió.

    Carlos Sotelo comentó que de acuerdo con cifras de la Organización Internacional del Trabajo, uno de cada 10 trabajadores es víctima de acoso laboral. Y de cada 100 agredidos, 75 son mujeres.

    Además, en la mayoría de los casos el acosador, bajo una apariencia externa de seguridad y firmeza, suele ser una persona insegura, temerosa de perder su puesto de trabajo y capaz de hostigar sutilmente al acosado a lo largo del tiempo.

    Mencionó que de acuerdo a estudios en los casos que se han presentado de acoso laboral o mobbing se puede destacar: trato no equitativo o diferencial contra un trabajador o trabajadora; acciones contra la dignidad y el estatus, que socaven su autoestima o busquen subvalorarlo; y agresiones propiamente, ya sea mediante insultos, persecución, hostigamiento, humillación, acusaciones falsas o ataques a su reputación.