VENTANA POLÍTICA
Por: Guillermo Montelón Nava
Mientras hay decenas de juicios de amparo con suspensiones definitivas otorgadas, demandas de acciones de inconstitucionalidad y controversias constitucionales en contra de la reforma al poder judicial por las imposiciones de Morena aprovechando su mayoría absoluta espuria, por las contradicciones en su articulado pero sobre todo por las violaciones flagrantes al proceso legislativo, la gran masa de la sociedad mexicana simplemente permanece como ajena y desinteresada en lo que está pasando. Hasta ahora no parece dimensionar las graves consecuencias que estas maniobras autoritarias ilegales y políticamente grotescas, traerán para México y los mexicanos.
Las continuas violaciones a la Constitución cometidas por legisladores, tanto en el congreso de la unión como en los congresos locales, donde algunos llegaron al colmo de aprobar la reforma en dos horas, es un ejemplo del cochinero que han generado en contra del estado de derecho, al grado de incurrir en desacatos de mandatos judiciales, ignorando los procedimientos legales que la propia ley contempla. La propia presidente Claudia Sheinbaum, sin el menor recato se niega a reconocer las facultades del poder judicial y por el contrario amenaza y descalifica a los jueces.
La postura adoptada por la titular del ejecutivo y del poder legislativo ya es claramente autoritaria y en los hechos están asestando un golpe de estado al poder judicial, bajo el argumento de que ni jueces ni magistrados tienen facultades para echar abajo la reforma al poder judicial que atenta contra la división de poderes, la autonomía de los juzgadores y sobre todo, busca hacerse del dominio del poder judicial para tener así manga ancha en sus propósitos dictatoriales.
La lucha de los jueces, magistrados, ministros y de todos los trabajadores del poder judicial ha sido intensa y aunque ya hay suficientes elementos para que la Suprema Corte eche abajo la reforma, parece que el miedo o el cansancio se están imponiendo, pues han sido muchas las presiones y amenazas contra ellos, sobre todo después de que han visto como dominan al INE y al Tribunal Elector de la Federación, además de que ya están presionando o comprando a jueces y magistrados para que se declaren a favor de la Reforma y para que anuncien estar dispuestos a participar en el proceso de elección del próximo año.
Si bien ha habido señalamientos, críticas y advertencias de organismos internacionales de las graves consecuencias que traerá la imposición de esta reforma, el gobierno de la títere de Obrador sigue montada en su macho con una terquedad inaudita, que solo la muestra tal cual es: Una fiel y sumisa mujer que solo responde al mandato de su mentor y no del pueblo de México por el que está obligada a cumplir la Constitución, lo que terminará por sumir al país en un caos, no solo jurídico como el que ahora tenemos, sino en el caos económico financiero, en el social, en el político y talvez hasta en una guerra civil, con la agravante de mayor delincuencia y violencia criminal.
Pero aunque por ahora vemos a una sociedad pasiva, indolente e inactiva, dominada por una falsa narrativa, engañada por falsas promesas y deslumbrada por las migajas que recibe, cuando el peso de la realidad nos alcance y cuando la verdad se imponga como consecuencia de las malas acciones que hoy realizan quienes se sienten todo poderosos, el pueblo seguramente se manifestará con toda su fuerza, se organizará para defender sus libertades, su dignidad y para castigar a quienes le engañaron con las falsas promesas y los discursos demagógicos. El mal no puede durar por siempre.
El plan de Obrador de aplicar un Maximato, no solo se cumple con el hecho de tener a una marioneta de presidente, sino con haber impuesto a su hijo en la dirigencia de morena, así como con haber impuesto a una buena parte de sus funcionarios de confianza en el gavinete de Claudia. Con ellos se sigue el plan de instaurar una dictadura mediante un partido hegemónico dispuesto a destruir el estado de derecho, aliarse con la delincuencia y a reprimir con violencia a todo aquel que se oponga.
Las ejecuciones extrajudiciales ya las empezamos a ver en contra de supuestos delincuentes, así que las violaciones a los derechos humanos por parte de quienes deberían protegerlos, poco a poco serán cosa cotidiana, especialmente ahora que Morena impuso la detención preventiva oficiosa y que ya tampoco podremos contar con el derecho de amparo en contra de los actos arbitrarios de las autoridades.
Pero si bien el panorama es sombrío, la sociedad aún puede despertar y actuar, ya que los de la 4T se olvidan que no están libres de culpa y que habrá organismos internacionales que exigirán el cumplimiento de tratados internacionales, especialmente el T-MEC, sin contar los expedientes que están abiertos en la Unión Americana por delitos varios, en contra de algunos de Morena. Mantengamos la esperanza.
*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles CN COLIMANOTICIAS.

