Por: Gustavo López Solórzano
La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento como para comprar que pueda comprar a otro, ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse. Juan Jacobo Roseau, polímata: escritor, filósofo, músico, botánico y naturalista franco-helvético
Después de la navidad llegaba el año nuevo, fiesta familiar no tanto por la música ni los alimentos compartidos, sino por la convivencia que nos reunía a los que venían de fuera y a los que vivíamos aquí, en Colima. La alegría de tener un juguete nuevo, por modesto que este fuera, nos motivaba y nos hacía sentir queridos por nuestros padres, y creer en su maravillosa versión de que el niño Dios nos había traído ese presente; tiempo después cuando descubrimos la realidad, mi madre nos dijo convencida ante la mirada serena de mi padre, “Dios nos da trabajo para comprar lo que necesitamos”.
La ciudad aunque pequeña, regresaba a la calma después del gran bullicio. Los extranjeros que visitaban Colima llamaban nuestra atención y aunque no lo fueran, les decíamos “gringos” a todos y no solo eso, sino que también los imitábamos en su idioma, solo que nuestras expresiones eran puras borucas. La central camionera ubicada en donde hoy se encuentra el auditorio Miguel de la Madrid, (para los jóvenes) volvía poco a poco a su movimiento normal, los vacacionistas regresaban a casa con alegría y en nuestra casa, los sentimientos encontrados al despedir a nuestras familias.
El temor de mi madre, como el de muchas administradoras del hogar era la tristemente célebre cuesta de enero, el coco de las familias con modestos recursos económicos y ricas en hijos. “El cuento de las tortillas, de la leche y el frijol ya se ha vuelto un gran problema pa´l pobre trabajador dirán que sí, sí, sí, dirán que no, no, no, si no hay tortillas, frijoles quiero yo”, este tema musical de Rafael Buendía, sonaba duro en la RL de Colima, pronto se volvió exitoso y la gente lo traía como sonsonete masoquista todo el día.
Las cabañuelas nos traían como regalo atole de masa endulzado con piloncillo, acompañado de gorditas fritas en la manteca, si, poco se sabía del aceite vegetal que hoy tanto se consume y que cada día son más las personas conocedoras que dicen que es peor que la manteca. Salir a mojarnos no era muy recomendable porque podía llegar la gripe, y bueno, todos los sanos cuidados que favorecían la salud longeva de nuestros ancestros que se enfriaban hasta los dientes para comer.
Hoy la situación es parecida a la de aquel entonces, dice Borges, la vida se compone de momentos, Coelho dice cerrar ciclos, mi madre decía, hay que apretarse el cinturón. La gasolina, (seguirán los gasolinazos) el chicle, los refrescos, la comida chatarra, la turbosina, la comida para mascota, la venta de mascotas, IVA igual en todo el país, IVA al ISR, impuesto minero, impuesto a jugadores de la bolsa; por si fuera poco, hacienda publicará la lista de lista de contribuyentes incumplidos
(Yo escondiéndome). Aquí nos tocó vivir dijo mi compadre, así que a poner buena cara, preparar la dieta y usar nuestra creatividad y buena voluntad para hacer lo mejor la parte que nos toca, realmente nuestro estado y nuestro país necesitan gente que se comprometa consigo misma y que de manera inteligente trabajemos por un bien común, es tiempo de sumar para seguir creciendo ¡si se puede! Feliz y bendecido 2014. Es cuánto.

