Subastarán en Alemania tres piezas arqueológicas colimenses

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*La subasta se realizará el próximo 25 de abril

Alfredo Quiles Cabrera| CN COLIMANOTICIAS

Colima, Col.- La casa de subastas alemana Zemanek-Münster realizará el 25 de abril una venta que incluye bienes arqueológicos provenientes de Colima, México, con cotizaciones de entre 2 mil Euros hasta los 5 mil Euros, las cuales forman parte de una Colección Privada de Munich.

En el portal oficial de esta Casa de Subastas (https://tribalart.de/en/a/auction-106/) se presenta el catálogo de piezas a subastar el 25 de abril, donde figuran piezas cercanas a los precios más altos pagados por objetos similares en los últimos años.

Dicha subasta reúne 39 lotes por los que la firma espera reunir 826 mil 300 euros (casi 17 millones de pesos).

Con sólo seis de las piezas más caras en la puja de una “colección privada de Munich”, que se llevará a cabo en la ciudad de Wurzburgo, se recaudarían 570 mil euros (casi 12 millones de pesos).

La más cotizada en la Subasta 106 de la empresa alemana es la llamada Figura masculina con cabeza de trofeo (250-900 dC), que, convertido a pesos, alcanzaría un valor de poco más de 4 millones.

Descrita como de la cultura maya con dimensiones de 131 por 42 centímetros, la escultura cubierta de estuco y restos de colores en rojo, verde y azul, cuenta con elementos decorativos como lóbulos de las orejas y un pectoral sólido. La firma alemana supone que fue parte de la decoración de una fachada arquitectónica.

PIEZAS COLIMENSES

En el catálogo se describen las piezas a subastar. En el caso de las piezas colimenses se señala:
“Gran incensario, Período Preclásico Tardío, ca. 200 a. C. – 500 d. C. Cerámica con restos de pigmento blanco y depósitos calcáreos, en reposo.

“Vaso alto con estribo, formado por dos figuras masculinas de espaldas. Los dos arcos de los estribos están conectados por los cuerpos entrelazados de dos serpientes. Se presume que este objeto funcionaba como incensario”.

El precio base de la subasta es de mil Euros, pero se pretende alcanzar en su venta los Dos mil euros.

Otra de las piezas a cotizar es una “Vasija cerámica de gran tamaño, período Preclásico Tardío, ca. 300 a. C. – 200 d. C. Cerámica roja con oxidación negra, perforación de un análisis de termoluminiscencia en la parte inferior (985304).

“Presumiblemente representa una calabaza, con tres patas en forma de cabezas de pájaro estilizadas. En cuatro mil euros”

El precio de inicio de subasta es mil Euros, esperándose su salida en 2 mil Euros.

La pieza colimense más cotizada es descrita como “un Perro, ca. 200 a. C. – 300 d. C.
Cerámica roja con oxidación negra”.

Sobre esta pieza se hace una reseña, en la que se postea: “El perro es venerado como sirviente del dios de la lluvia, Tláloc, y se cree que acompaña a los difuntos en su viaje al inframundo. Por consiguiente, se encuentran representaciones de perros en las tumbas. En la mitología, el perro también está estrechamente vinculado al origen de la humanidad. Un mito que aún se cuenta narra una devastadora inundación que amenazó a los ancestros; un perro los guio hasta la cima de una montaña y así los salvó.

“Debido a esta gran importancia, el perro, especialmente el perro sin pelo mexicano (Xoloitzcuintli), fue representado de diversas formas. Esta figura muestra un animal con orejas atentas y expresión amigable, con la cola o hocico levantado”.

Esta pieza esta tasada en dos mil 500 Euros de salida y se espera captar en su venta 5 mil Euros.

Añade la subastadora: “nos complace presentar una excepcional colección de civilizaciones avanzadas mesoamericanas y sudamericanas procedente de una colección de arte de Múnich. Reunida a lo largo de décadas con gran pericia y completada en los años 90, reúne obras sobresalientes de diversas regiones y periodos”.

Del total de 90 obras, se resalta que “su excepcional calidad y su meticulosa conservación ya son consideradas por los expertos como de gran importancia cultural e histórica. Su debut en el mercado del arte probablemente aumentará de forma considerable el interés”.

La empresa consigna que “formada hace décadas, la colección ha estado fuera del mercado durante más de 30 años, lo que significa que estas piezas no han sido objeto de numerosas restauraciones ni han sido sobrexplotadas o publicadas en exceso; son oportunidades genuinamente nuevas”.

Y muestra su fascinación, por ejemplo, por “un perro de Colima con carácter y presencia, una maqueta de un templo de Mezcala codiciada por los modernistas, un cilindro maya con inscripciones que funciona como un códice cerámico (o) una urna monumental zapoteca que alguna vez presidía un santuario: cada una de estas obras puede convertirse en la pieza central de una colección o en el punto de partida de una nueva”.