LO QUE SE VE NO SE JUZGA: LA ODISEA VENEZOLANA

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Por: Jaime E. Medina

Mucho se ha dicho sobre el caso de captura o secuestro, como usted lo quiera llamar, del dictador o presidente electo de Venezuela, Nicolas Maduro Moro y su esposa, la diputada venezolana, Cilia Adela Flores de Maduro, esta acción, ha provocado las opiniones de muchos simpatizantes de todo el mundo, por ejemplo: “Que Estados Unidos invadió el país de Venezuela por su petróleo”. “Que Estados Unidos no respeta los tratados internacionales de paz entre países”. “No al intervencionismo Yankee”. “Que el procedimiento que se realizó al mandatario venezolano fue un secuestro”.  Todos estos comentarios y otros más que se han visto en los distintos medios de comunicación o hemos escuchado en viva voz de algún grupo de manifestantes o personas emitiendo su simple opinión, son, prácticamente, el nivel de interés o de preocupación que esta noticia género. En algunos estados de nuestro país de México, hubo movilizaciones no tan significativas y con poca asistencia de manifestantes que estaban en contra del actuar del gigante americano. 

Pero hablando de recursos, Venezuela junto con Arabia Saudita, son los países más importantes en la extracción de petróleo en el mundo. Nada más, el país venezolano, cuenta con una reserva de 300 000 mil millones de barriles de petróleo, barriles, que se convierten en dinero, recursos y energía (combustibles) para el país de Venezuela, pero lo que debería de ser grandes beneficios, se convierten en fantasmas que no tienen presencia física en servicios para sus ciudadanos pertenecientes a esa nación.  

 La llegada de Hugo Chávez al mando del país venezolano, fue el viacrucis económico que sumerge a todo el territorio bolivariano a causa de los malos manejos administrativos de la producción petrolera, llevándolos a una hiperinflación donde millones de venezolanos, durante más de 25 años conocen la crisis alimentaria, energética, laboral y de servicios de salud, entre otros. Sin olvidar también la gran alza de violencia y narcotráfico que asechan a esta nación. 

Pero la pregunta de interés sería ¿vale la pena defender un gobierno y su presidente   que han sumergido a más de 30 millones de personas en el sufrimiento sin esperanzas de desarrollo? ¿Vale la pena defender a los causantes de una crisis severa y precaria de un país? ¿vale la pena defender a un gobierno que tuvo más de 20 años para solucionar el problema financiero y económico que el mismo provocó y que actualmente siguen en precarias condiciones?  

Sabemos muy bien que la soberanía de un país se respeta y debe de ser intocable, pero cuando ves, escuchas e investigas sobre la situación de algún lugar ya sea estado, país y municipio y que le está yendo de la fregada a causa de los gobernantes y de los malos manejos de los recursos, y más, cuando esa situación o problemática ya tiene un buen de tiempo y de repente te enteras que a su verdugo o presidente que los tenía en la miseria fue capturado, pues es ahí, donde para algunos representó una satisfacción merecida, para otros, una bendición, y para otro tanto , una injusticia. 

El intervencionismo Yankee, a lo largo de la historia, se ha caracterizado como el “Réferi” de un conflicto bélico entre países, en donde él dice quién gana y quien pierde gracias a su poder comercial y militar, y obviamente siempre va a ganar o Estados unidos o sus aliados en algunas ocasiones. Y claramente está, que toda guerra, conflicto o movimiento armado trae grandes beneficios tanto para el país ganador como el que lo apoyo. En pocas palabras, la nación estadounidense, siempre se va cobrar con recursos su actuar militar. 

Pero hasta que limite se convierte legal lo ilegal, si, hasta que grado puede considerarse o sentirse que es algo positivo el que se hayan llevado a un presidente de una manera arbitraria que tenía sometido a un país en lo económico, laboral y canasta básica y sin ninguna esperanza de vida en crecimiento y desarrollo para sus habitantes. 

Obviamente, la respuesta está, cuando ves millones de ciudadanos  sumergidos en pobreza y necesidad, viviendo en un país abundante en recurso donde su situación financiera debería de estar mucho mejor que otras sociedades de Latinoamérica y en cambio no es así, y eso te pone a pensar, que hay un yacimiento enorme de corrupción y desvió financieros por parte de sus representantes presidenciales e institucionales y todo su círculo administrativo, además , del  historial que han creado a lo largo del tiempo. Es ahí, cuando no hay prueba más contundente que lo que se ve y se escucha, rompiendo todo los procedimientos y acuerdos internacionales que se tiene entre países, convirtiendo la captura de un dictador, en algo legal dentro del sentir de aquellos pobladores que sufrieron de pobreza por un largo periodo. E ilegal, para aquellos que están de acuerdo con las dictaduras.     

*Las opiniones expresadas en este texto de opinión, son responsabilidad exclusiva del autor y no son atribuibles a CN COLIMANOTICIAS.