CAMBIOS NORMALES
Por: José Luís Santana Ochoa
El reciente llamado que el presidente municipal de Colima, Federico Rangel Lozano, le ha hecho a su equipo de funcionarios para que trabajen y le brinden más y mejores resultados a la ciudadanía en su segundo año de gobierno, es claro indicador de que se avizoran cambios en el ayuntamiento capitalino “toda vez que hay una evaluación permanente del desempeño de los servidores públicos”. Por cierto, algunos de sus “colaboradores” le fueron impuestos a pesar del rechazo ciudadano, pesado lastre del que debe liberarse cuanto antes mejor, para levantar el vuelo hacia empresas mayores.
Después de más de un año de aguantar vara, tiempo es ya de sacudirse a quienes de plano puras malas vibras provocan. Los relevos que vienen deben verse como un ejercicio normal de la facultad que el alcalde capitalino tiene de realizar los movimientos de personal de confianza que considere necesarios para cumplirle a la sociedad con la que tiene una alianza y ha establecido el compromiso político de servirle mejor. También con toda normalidad deben ahuecar sus alas quienes ya dieron lo que tenía que dar y salieron debiendo. Quienes le entren al quite igualmente lo harán con plena conciencia de la levedad de los cargos públicos de asignación y del compromiso de darle resultados a quien les otorga la confianza y a la sociedad en general.
Inmerso ya en su segundo año de gestión, periodo en el que en paralelo se está dando también el proceso previo de presentación en sociedad de los futuros candidatos a los cargos de elección popular a definirse el primer domingo de julio de 2015, el legítimo aspirante priista a la gubernatura del estado, Federico Rangel Lozano, sabe que para lograr su objetivo deberá tener funcionarios de doble propósito: que cumplan con eficiencia las funciones que tienen encomendadas y le garanticen una atención a la ciudadanía de calidad y con calidez, y al mismo tiempo que le aporten a la imagen, presencia y proyección de quien manda y gobierna el municipio capital política del estado.
Como los movimientos de los titulares en cargos de secretario, oficial mayor, contralor y el tesorero, deben ser aprobados por el Cabildo, en cualquier chico rato el presidente Rangel Lozano puede presentarle propuestas de nuevos funcionarios, mismas que daría a conocer en los días cercanos a su primer informe de gobierno. De estas precisiones cualquiera adivina por dónde viene la pichada. Por supuesto que los cambios en camino no se limitan a las cuatro áreas mencionadas, la liebre puede brincarles a los despistados por donde menos lo imaginan. Así el abarrote, y por aquello de no entumecerse, en vía de mientras, a los escritorios municipales deben aplicarle sus dueños provisionales la 5 famosas eses de los jampones para tenerlos en todo momento limpios y ordenados, listos para la entrega recepción.
Además de dejar entrever la pertinencia de hacer cambios en su primer equipo de trabajo, el alcalde Rangel Lozano reconoce el compromiso de los trabajadores del ayuntamiento, el DIF Municipal y los organismos paramunicipales, con una administración centrada en servirle a la gente y en promover el desarrollo sustentable del municipio. Ojalá que los cambios en los puestos claves de la administración rangelista sean para fortalecer su capacidad de respuesta a las demandas de los colimenses en todos los rubros del vital quehacer público municipal.
EL ACABO
- Los dirigentes municipales del PAN, J. Jesús Ruiz Delgado, Armería; Julia Licet Jiménez Angulo, Colima; Jesús Fuentes Martínez, Comala; Juan Manuel Torres Ochoa, Cuauhtémoc; María del Carmen Rodríguez Gómez, Manzanillo; Pedro Palomera Meza, Tecomán; Héctor Mier Castro, Villa de Álvarez, deben ya dejar de hacerle el caldo gordo a su financista Pedro “el más priista de los panistas” Peralta Rivas. Permanecer calladitos mientras la autoridad electoral del Poder Judicial de la Federación y el Consejo Estatal resuelven el diferendo electivo interno, es lo mejor que pueden hacer por su propio bien y el del parido al que deben disciplina y lealtad.
- Arrejuntados, los legisladores federales porteños Nabor Ochoa López y Francisco Zepeda González el próximo 29 del mes en curso rendirán su primer informe de actividades como tales en el Casino de la Feria de Manzanillo.

