TAREA PÚBLICA
Por: Carlos Orozco Galeana.
Por estos días, transcurre la campaña electoral sin que se tenga certidumbre sobre los resultados finales tanto para la gubernatura como para las demás posiciones no obstante la multiplicidad de encuestas publicadas casi todas al gusto de la clientela. Pocos confían en ellas a pesar de que la mayoría explica las metodologías empleadas. Lo que parece claro es que la candidata de Morena va en la punta con una cómoda ventaja que, sin embargo, pudiera afectarse las últimas semanas por el “turbo” que le metan sus rivales más cercanos a sus actividades proselitistas.
Medios nacionales acreditados como el Financiero, indicó en su último estudio que el partido Morena ha reducido su ventaja al menos en ocho de los 15 estados en disputa, entre ellos Colima, a cuya candidata sitúa a 9 puntos de ventaja. El caso más notorio es la pérdida de la ventaja de la campechana Layda Sansores que según eso se fue al tercer lugar luego de tener 15 puntos de ventaja. Otra encuesta reciente indicó que Morena está en desventaja en la mayoría de estados del norte, pero lo cierto es que la elección verdadera es el 6 de junio.
Los candidatos en Colima han sido muy tacaños en no ir a fondo en sus críticas al régimen exhausto ( moralmente) que está por terminar bajo los peores reclamos de que se tenga noticia. Los candidatos tienen un filón de oro que no han aprovechado en forma definitiva. Apenas Morena se atreve a hacerlo, aunque tibiamente. Por esa actitud de indolencia respecto a muchos de los aspectos que tienen que ver con el crecimiento y el desarrollo de Colima y por el fracaso notable en el capítulo de seguridad pública al que el Pri sacó raja la elección del 2015, se aprecia que algunos candidatos ya no crecerán electoralmente.
Los que no son ingenuos, saben que en política hay pactos y entre estos seguro está el de que no se debe criticar como se lo merece al todavía inquilino de casa de gobierno. Si respecto a este punto los participantes creen que no se percibe su timidez crítica, están equivocados.
La verdad es que el Pri está en alto riesgo de ser echado del poder. La alternancia se asoma de alguna manera porque desde la más alta jerarquía del poder se preparó el camino para que 15 funcionarios federales se colocaran en situación favorable e hicieran política asistencialista durante dos años. Dicen que en la política se vale de todo, pero en ese trámite se dejó en desventaja tanto a morenistas como a sus adversarios. Y digo que se asoma la alternancia porque la alianza está conformada con el Pan y el Prd, que llegarían a posiciones de poder. No sería una alternancia al gusto de muchos pues el cambio sería menor.
No hay nada perdido para el tricolor. Su candidata ha superado una desventaja de 25 puntos porcentuales y se sitúa en un segundo lugar a la espera de continuar ascendiendo previa a la batalla final. Si hoy fuera la elección, sin embargo, tendría poca oportunidad de ganar.
Si pierde el Pri, IPS, de quien los priístas sospechan que no apoya en nada a la candidata MR ( eso es bueno para ella), pasará a la historia no solo por el tipo de gobierno que hizo sino por haberle entregado a la oposición, en bandeja de plata, la gubernatura. Igual pasaría con Mely, que siendo una candidata con una trayectoria impecable en el servicio público, resultaría afectada al ser el primer candidato (a) a gobernador vencido en una elección.
¿ Es tiempo de que Colima tenga un cambio de régimen con un partido diferente? Unos dicen que sí y otros que también. No es fácil lidiar con la estancia en el poder por más de 70 años; hay desgaste severo y luego en todo el país aparecen los vicios de siempre al postularse candidatos de los mismos grupos y familias en una ronda diabólica que no acaba jamás. Cachorros y cachorras de dirigentes, funcionarios y líderes aparecen en diversas listas en posición de asegurar situaciones de privilegio a la hora del reparto del pastel electoral. Diríase que son los comensales de toda la vida, y eso no gusta a nadie.
Pero eso no sería la causa más sobresaliente de la necesidad de cambio, sino la oportunidad de que Colima progrese generando bienestar para todos mediante incentivos al empleo, de que haya una educación mejor planificada y de más calidad, apoyo a la ciencia, al campo, a las inversiones productivas, a los emprendedores, a los estudiantes, a los ancianos desprotegidos cuidando que no haya desvío de recursos. Requerimos un gobierno audaz, experimentado, que arriesgue en la arena global. Colima tiene una situación geográfica envidiable para detonar un crecimiento mayor.
Requerimos perfeccionar los métodos democráticos, acabar con los liderazgos partidistas desacreditados. Que el dinero público no se destine (por debajo de la mesa) para costear la imagen de nadie y menos las carreras políticas de gente indeseable que anda en los partidos con el fin de procurarse posiciones privilegiadas y que jamás ha aportado nada bueno a Colima.
Si se da la alternancia, aunque sea “en poquito”, que sea para bien. Colima hablará claro el 6 de junio.

