En Tecomán, la tesorera Marina Nieto comentó que la pasada administración dejó grandes deudas que ascienden a 180 millones de pesos, sin embargo dijo que esos datos son preliminares hasta que haya un dictamen final, también expresó, que falta el pago de la primera quincena de octubre al personal sindicalizado del Ayuntamiento, DIF y Comapat, que asciende a los tres millones de pesos, así como el pago al personal de Seguridad Pública que corresponde aproximadamente a un millón y medio de pesos, reconociendo que (el pago de lo adeudado) fue la primera condición para que el personal sindicalizado se pusiera a trabajar.
Por su parte el alcalde de Coquimatlán, Salvador Fuentes Pedroza, declaró que la deuda heredada de la administración anterior asciende a 20 millones de pesos, de los cuales, 12 millones se deben a Banobras; 2 millones a proveedores; 3 millones al relleno sanitario y 3 millones al sindicato. De la misma manera, añadió que existen problemas con empresas privadas y debido a que la administración sí realizaba las retenciones en las quincenas de los trabajadores, el líder sindical ya interpuso una demanda.
En el caso de Villa de Álvarez, su alcalde Enrique Rojas Orozco informó que hasta el momento la cuenta asciende a 88 millones de pesos, acusó que el área de la tesorería no ha podido realizar la entrega-recepción con la documentación que debe ser, manifestando que no serán cómplices de nadie, que se procederá como corresponda y que “la condición financiera es compleja”.
Lo que sucede con los municipios de la entidad es una muestra de la situación que viven muchos ayuntamientos del país. El manejo irresponsable y opaco de los recursos públicos y la creciente demanda de la población hace del modelo municipal un esquema agotado, en el que los ingresos son menores a sus egresos, orillando a las haciendas municipales a usar el endeudamiento como un camino para completar el gasto municipal para atender las necesidades que exige la operación del ayuntamiento.
En materia de ingresos, es necesario revisar el esquema de reparto de las participaciones federales, pues el 80% se lo queda la federación y el 20% se reparte entre todos los estados y a su vez este mismo esquema se reproduce de los estados a los municipios, además se requiere una política pública entre todos los municipios para combatir y erradicar la cultura del no pago en los habitantes, ya que exigen a los gobiernos municipales servicios de calidad pero no contribuyen pagando los impuestos que les corresponden.
En materia de egresos, es necesario hacer eficiente el gasto reduciendo la plantilla laboral, pero sobre todo replantear todos los beneficios o también llamadas “conquistas sindicales” que año con año consiguen, convirtiéndose en una pesada carga financiera para los gobiernos municipales, sin que a cambio de éstas, se traduzcan en mayor productividad y mejor atención a la población.
Urgen que se elabore una estrategia integral que resuelva en beneficio de todos, la inoperancia financiera de los ayuntamientos.
¿O usted, cómo lo piensa?
*Licenciado en Sociología. Catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Colima.
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