TAREA PÚBLICA

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FUERZA VOLUNTARIA, UN COMPROMISO

Por: Carlos Orozco Galeana 

El periodista y escritor, Rogelio Guedea, arrancó hace 15  días  un proyecto colectivo denominado “Fuerza Voluntaria”, que tiene como objetivo “crear una conciencia ética y de progreso moral en la ciudadanía, sensibilizándola”. Pretende  que haya más conciencia social y sensibilidad hacia los otros, hacia el sufrimiento y el dolor ajeno, se busca que la gente sea consciente del respeto que debe a la naturaleza, hacia los animales,  y prefiera y adopte otros comportamientos virtuosos.

Rogelio es una persona connotada, sensible y bien informada, como hombre de letras que es. A pesar de su juventud, pero por haber radicado en un país altamente civilizado, democrático y culturalmente a la vanguardia como Nueva Zelanda, apreció el modo de vivir ahí; quizás alentado por esa experiencia, le nació la grata idea de replicar en Colima una  cultura valiosa para el buen vivir   que se perdió y que disfrutaban  nuestros abuelos. Cierto, ellos no vivieron la modernidad de hoy, pero mucho puede hacerse desde la conciencia de cada uno para lograr una vida mejor.

Fuerza Voluntaria, uno de los esfuerzos esporádicos que se hacen en Colima en pro de algo positivo y que puede ayudar a cambiar nuestra realidad social, nació con la participación de al menos unas 70 personas, que ya es mucho decir para iniciar algo nuevo y sobre todo porque no hay a la vista ninguna motivación de corte político partidista en Rogelio, que echaría todo por la borda.  Esta ausencia del mal que conlleva la política,  deberá ser un aliciente para que colimenses de bien se sumen a FV.

Un dato poderoso que llamó mi atención es que las actividades de FV  se conocerán  a través de las redes sociales para que los ciudadanos participen y se le sumen. Buen método de difusión. Los recursos  económicos que se utilizarán, además,  serán propios, “pero también si es que se da el caso se aceptarán donaciones que servirán para seguir desarrollando este importante proyecto”. Está bien que se hable claro en este aspecto, porque ya ve usted. . . .

A mí me entusiasma la generosidad de toda persona que persigue la mejoría social o el ascenso moral, como Rogelio lo propone porque la corrupción, la impunidad y el cinismo se han adueñado de la vida pública y de los corazones de quienes usan la política para corromperse y corromper a otros en una escalada sin fin.  La tenue participación ciudadana que hay en el país, cesa pronto normalmente por la pudrición reinante. Muchos movimientos ciudadanos son cooptados por el poder ya que los líderes no perseguían ni persiguen  el bien sino su bienestar propio, prebendas para sí y para reparto. Rogelio no es político aunque hace política periodística de hecho. Pero no es de ningún partido,  por ahora. Es libre.

Los últimos años, se han perdido valores fundamentales como la honradez, la justicia, la paz y hasta el necesario respeto a los mayores.  Pero es tiempo de rescatarnos, primero, a nosotros mismos y luego hacer por los demás. Reflexionar en lo que estamos haciendo y en lo que hemos dejado de hacer. La representación legislativa no obedece con frecuencia a los intereses ciudadanos sino a sus partidos o al gobierno. ¡Bienvenida Fuerza Voluntaria!