GOBIERNO DIVIDIDO
Por: Florencio Llamas Acosta*
2015 es un año histórico para el devenir político de la entidad, pues gracias a la competencia política y el voto diferenciado de los electores se instaura en esta región lo que se conoce como “gobiernos divididos”, en el que reparto del poder público se distribuye entre dos fuerzas políticas distintas, donde un partido es el que encabeza el poder ejecutivo y otro partido obtiene el control del poder legislativo. En el caso de Colima el poder Ejecutivo lo ostenta el PRI y el poder legislativo por primera vez lo tiene el PAN.
Durante 85 años y 31 legislaturas, arrancando con la XXVII Legislatura cuyo periodo abarca de 1930 a 1932, en la que el PNR en Colima tuvo diputados en el Congreso local, este partido mantuvo el control administrativo y político, sin embargo en la actual LVIII Legislatura el Partido Acción Nacional al tener 13 curules de las 25 que conforman esta soberanía, con su mayoría simple tienen las condiciones para ostentar el gobierno interno del Congreso.
Hecho histórico que debe asumirse con plena conciencia del mandato de los ciudadanos, sin embargo en la primera semana de su integración el PAN y su ambiciosa coordinadora Martha Sosa han generado una parálisis legislativa que son signos de alerta que auguran tres años difíciles para los ciudadanos colimenses, pues su falta de sensibilidad política, sus deseos de revanchismo y su miopía política hacen los panistas que esta institución legislativa que sirve al desarrollo de la entidad y garantiza la armonía de su población se vuelva ineficiente para los ciudadanos.
Su proceder se explica con el dicho popular que dice “El que nunca tiene y llega a tener, loco se puede volver”, esta frase bien se aplica al comportamiento de la fracción panista y particularmente en la coordinadora Martha Sosa, al enfrentarse con el personal del Congreso, sin cuidar las formas, con ausencia de civilidad política y perdiendo toda cordura, arremetió contra el personal de este recinto parlamentario despidiendo a todo el personal y cambiando las chapas de las instalaciones del edificio que cobija a los diputados. Me pregunto ante este proceder, ¿esta es la forma correcta de hacer política? y ¿es la forma más inteligente para construir los acuerdos en favor de los colimenses?
En lo general, consideró que los políticos colimenses de todos los partidos, se siguen equivocando, pues su ceguera no les permite ver, entender a la sociedad colimense ni responder a sus expectativas. No se dan cuenta que los ciudadanos no quieren abuso del poder y por eso buscan mecanismos de equilibrio. Los ciudadanos quieren que las corrientes políticas antepongan sus intereses partidistas a los interese colectivos, los ciudadanos quieren ser el centro del trabajo legislativo y no ser instrumentos en su ambiciosa lucha por el poder.
La fracción del PRI debe ser consciente de su nuevo estatus y cumplir el rol de segunda fuerza política asumiéndose como una fracción responsable en la conformación de la gobernabilidad del Congreso y del Estado, debe debatir con argumentos frente a la opinión pública y convencer de sus acciones legislativas en favor de los ciudadanos.
Por un lado la fracción del PAN no ha sabido valorar la confianza que los electores le dieron el pasado 7 de junio al convertirlos en mayoría, pues como se dice, se ve y se sabe, el problema de los panistas es que cuando llegan al poder no saben qué hacer con él. Esto es lo que en la primera semana han demostrado la mayoría panista pues se observa a leguas que su prioridad es satisfacer sus ambiciones personales y venganzas partidarias, dándoles la espalda a los ciudadanos y traicionando su confianza. ¿O usted como lo piensa?
*Maestro en Ciencia Política y Administración Pública. Catedrático de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad de Colima.
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