LAS MADRES DEL SIGLO XXI

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    Esta factura pudiera ser la multiplicación de labores físicas, emocionales e intelectuales. En otro concepto, pondríamos el hecho de correr el riesgo de no lograr atender completamente las necesidades de los hijos en tiempo y forma.

     

    Es imperativo reconocer que la mujer profesionista o que produce ingresos económicos, no debe sobrecargar su conciencia con el propósito de cumplir al cien por ciento, con quehaceres que pudieran compartirse con quienes se convive en el hogar, ya sea el propio cónyuge o pareja y llegado el momento con los mismo hijos; si bien es cierto que es primordial destinar momentos específicos para conocer las necesidades y los pensamientos de los hijos, es conveniente y beneficioso que ellos asuman ciertas actividades del hogar, para ir formando su carácter en la toma de responsabilidades futuras.

    Cabe aclarar que a pesar de la suma de tareas, es la madre la que continúa aportando la ternura, la paciencia y la determinación para que todo en el hogar siga funcionando, porque como reza un proverbio de La Biblia, “La mujer sabia edifica su casa, mas la necia con sus manos la destruye”, parafraseando comprendemos que, es la madre quien construye la unidad en su familia y por lo tanto se constituye como la principal formadora de conciencias de la humanidad.

    Es pues la madre, la encargada ideal para enseñar el camino hacia una cultura más incluyente y colaborativa con la mujer, inculcando con el ejemplo, la virtud de valorar el trabajo que la mujer realiza en casa, en el ejercicio profesional y en la convivencia social. Si queremos que las madres de las próximas generaciones sean valoradas con hechos y no sólo palabras, utilicemos frases que enaltezcan las actividades de la mujer y no que las demeriten, no hagamos comentarios sexistas y demos un trato digno a sus esfuerzos, pero sobre todo disfruten y expresen la satisfacción de vivir la realidad de ser madres. Porque sigue siendo la mujer quien representa la fecundidad, la consecución y la permanencia de la raza humana, sin la existencia de ella no se hubiera podido consolidar el desarrollo mundial. Si eres madre que se dedica por entero al hogar, felicidades porque tienes el placer de administrar tu tiempo para ti y tu familia, si eres madre que labora fuera de casa, felicidades por el inmenso esfuerzo que realizas pensando siempre en el bien de tu familia, porque finalmente es un bien común. Gracias a todas las mamás y felicidades a las que tenemos el bendito privilegio de serlo.