“En cualquier lugar es muy necesario estar preparados para una contingencia de este tipo, si en algún momento se puede retomar abrir la unidad de quemados que quedó pendiente en las administraciones pasadas pues ojalá se retome el caso”.
El martes pasado un niño resultó con quemaduras de tercer grado, tras una explosión en una vivienda en Villa de Álvarez, quien fuera trasladado a Texas por parte de Fundación Michou y Mau.
Salazar Ochoa explicó que también es necesaria la capacitación de personas para saber cómo atender situaciones de este tipo, por lo que el próximo sábado se va llevará a cabo el curso ADS para capacitar a médicos, paramédicos, enfermeros y todo el personal que tiene contacto con un paciente con quemaduras severas.
“Es para que sepa cómo actuar desde un principio, desde que llegan a atender al paciente hasta que es hospitalizado y se incluye el tratamiento en hospitalización”.
La asociación civil ha mandado al extranjero a entre 8 y 10 niños con quemaduras, algunos con gravedad y otros por secuelas. Mientras quienes tienen problemas menores han sido trasladados al Hospital Civil Nuevo de Guadalajara.
