Viéndolo con esa perspectiva sería realizar por lo menos otras dos rifas, no obstante la situación económica por la que atraviesa el municipio no ha sido tan venturosa por lo que se han detenido de llevar a cabo los sorteos.
Vargas Macías detalló que la situación se ha dificultado “no hemos hecho actividades con las que pudiéramos obtener lo que falta y de eso depende terminarlo”. Aunado a ello, refirió que cuando comenzó la construcción la gente estaba deseosa que se terminara y como se ve terminado baja un poco el apoyo, “pero le falta esa pasito y se ocupa trabajar con todos los que quieren ver su templo bien terminado”.
En cuanto a la inversión que hasta el momento se tiene, comentó que se lleva un promedio de 33 millones, aunque dejó en claro que se tuvieron donativos en especie como de grava, cemento, arena y mano de obra de mucha gente “pero quiero decirles que aún falta ese pequeño brinquito”.





