TONALTEPETL

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"gustavo lopez"

Por:  Gustavo López Solórzano

Bueno es dar cuando nos piden; pero mejor es dar sin que nos pidan, como buenos entendedores.  Gibran, Khalil  poeta, pintor, novelista y ensayista libanés.

La generosidad es una virtud que todos tenemos pero que lamentablemente no todos ponemos en práctica. Mi abuela decía que no da el que tiene sino el que quiere, aquí recuerdo la historia bíblica de la viuda pobre, aquella que solo dio dos monedas como ofrenda, cuando personas adineradas daban de manera ostentosa y aun se quedaban con suficiente para satisfacer sus necesidades. El comentario que Jesús hace a sus apóstoles al respecto es “¿Ven a aquella viuda pobre? Ella ha dado más que todos los que han traído ofrendas al templo. Aquellas personas daban ofrendas de lo que les sobraba. Pero ella ha dado a Dios todo lo que tenía.”

Muchas son las personas que de manera altruista contribuyen para aliviar un poco la necesidad de otros; mi madre se refería a ellos como gente caritativa. En Colima recuerdo que mi padre mencionaba a Don Jorge  Tratt Asam, a Don Jesús Michel, a Don Rafael Briceño Ramírez, etc. Por recordar tan solo a algunos de los que ya se fueron, pues  en realidad fueron más.

Existen personas que ayudan y que no necesariamente lo hacen con dinero, el simple hecho de escuchar a otro en sus necesidades sirve de mucho, ser el paño de   lágrimas cuando se necesita, representa sin exagerar, salvar una vida. Muchas personas con el valor que nace del miedo, toman una salida equivocada y es entendible, pues la mente tiene muchos mecanismos para responder ante los naturales embates de la vida. Las drogas, el alcohol, el tabaco, suelen ser compañeros fieles de aquellos que enfrentan una situación emocional crítica y muchas veces son el pase directo a un viaje sin retorno.

Hoy el altruismo, la generosidad de dar sin esperar nada a cambio, el espíritu de servicio,  son virtudes que se ha ido perdiendo o ya no existen, sobre todo en las grandes ciudades, en donde la modernidad ha distanciado a las personas, la gente no se conoce o simplemente vive inmersa en su propia enfermedad, la indiferencia.  Suele pasar que el  que tiene se olvida del que necesita; por lo tanto ni te escucho ni te veo, o lo que es lo mismo, que cada quien se rasque con sus propias uñas. Me comentaba una amiga que hace un par de días tuvo un accidente leve, se cayó de su propia altura lastimándose las rodillas y bueno, también su orgullo pues se fue, dice ella, sin tocar baranda derechito al piso. Lo triste fue que nadie se acomidió ni siquiera a tenderle una mano, a pesar de que había muchos caballeros.

Más grave que lo malo, es que los buenos no hagan nada, que la indiferencia ocupe las primeras planas de los medios informativos y que seamos testigos sordos y mudos de una cotidianeidad qué avasallante, de al trasto con la calidez y calidad del ser ante la necesidad del otro. Entonces empezaremos a morir.

 

 

ABUELITAS:

Un reconocimiento mas que se suma a la trayectoria de servicio de Melchor Ursúa Quiroz, fue el que le entregó el Mtro. José Guillermo Rangel Lozano, Secretario de Educación Estatal, al llevarse a cabo un simulacro de evacuación en caso de sismo, en la escuela secundaria Francisco Hernández Espinosa de esta ciudad. La aportación que Melchor ha hecho a nuestra sociedad en materia de protección civil no tiene precedente y con ello, se suma a la larga lista de personas altruistas que sirven a la humanidad desde diferentes trincheras. Bien por la institución que dirige el Mtro. Rangel Lozano, que reconoce en vida a quien honor merece. Es cuánto. Miembro de la A.C.P.E.