TONALTEPETL

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Por: Gustavo L. Solórzano

«Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle». Herodes a los reyes magos.

Algunos dicen que no eran Reyes y menos magos, sin embargo las bellas historias siempre cautivan el alma de la gente buena. En mi infancia, la llegada del niño Dios era lo más esperado, “tiene que pasar un año para que vuelva” decía un compañerito de barrio, en alusión a lo distante que veíamos la fecha navideña para recibir otro regalo. La fantasía infantil nos hacía viajar por el mundo de la imaginación y crear en nuestra mente juguetes asombrosos. Naves espaciales y mundos maravillosos por recorrer en busca de grandes aventuras. La creatividad infantil no tiene límites, construye y transforma.

De acuerdo a la tradición, desde lejanas tierras de oriente y guiados por una brillante estrella, tres hombres misteriosos llegaron a Belén en busca del Rey que nacería y cambiaria al mundo. “¿Dónde está el rey de los judíos que acaba de nacer?”. Mateo Capítulo 2, Versículos 1 al 12. A los hombres sabios se les llamaba magos en la antigüedad, es posible que de ahí venga el señalamiento a sus personas. Sus lugares de origen pueden ser Arabia, Mesopotamia o el este de Palestina hasta Belén y de acuerdo a las pinturas de las catacumbas de Santa Priscila, se les representaba como hombres nobles.

Bithisarea, Melchior y Gathaspa, fueron sustituidos o transcritos por Melchor, Gaspar y Baltazar. Desde Persia los Magos cruzaron el desierto de Siria, luego Aleppo y Palmira hasta Damasco y hacia el sur, continuando por el Mar de Galilea y el Jordán por el oeste hasta Jericó.

Oro, incienso y mirra, son los obsequios que Jesús niño recibe. Realeza, divinidad y humanidad respectivamente, representados en los presentes obsequiados. Interpretados también como juventud, madurez y vejes, de acuerdo a las edades se los enigmáticos personajes. Derivado de esta manifestación se concibe la rosca de reyes, circular u oval como el amor de Dios, no tiene principio ni fin. El niño al interior de la rosca, y no mono, representa el momento cuando María y José esconden al niño de la furia de Herodes. Las frutas para algunos representan la gracia de Jesús y para otros las joyas de los Reyes. Un dato agregado es que en el Evangelio Armenio de la infancia de Jesús, considerado apócrifo y no reconocido por la Iglesia, se habla de Melkon de Persia, Gaspar de la India y Baltasar de Arabia.

Sea cual sea la verdad, lo cierto es que es la magia de estos bienhechores ha traspasado las fronteras y son recibidos con gusto  por la humildad que representan. Le envío un cordial saludo con mi sincero deseo de bienestar para usted que me hace el favor de leerme y que este día y siempre, los regalos se multipliquen en su vida.

ABUELITAS:

Expreso mi sincero acompañamiento a mi fraterno amigo J. Jesús Puga García por la irreparable ausencia física de su señora madre la Maestra Bertha García Rincón, descanse en paz. Es cuanto.  

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