Por: Gustavo López Solórzano
El aislamiento social, los cambios paulatinos en el lugar de trabajo, los ataques a la vida privada e, incluso, las amenazas verbales son algunas de las conductas típicas del mobbing o acoso psicológico laboral, una situación cada vez más común en las organizaciones actuales.
¿Ha escuchado o leído la palabra mobbing? El mobbing o acoso laboral es un grave problema que afecta a una gran proporción de trabajadores en nuestro país, para los que acudir a su puesto de trabajo acaba resultando una auténtica pesadilla. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) afirma que en el mundo suman aproximadamente 12 millones de personas que sufren mobbing y que en México al menos 51 por ciento de los profesionistas lo han padecido. Heinz Leymann, doctor en Psicología del Trabajo fue el primero en acuñar el término en el año de 1990 y lo hizo en función del acoso psicológico que viven las personas en determinados núcleos sociales.
El mobbing es una forma de violencia premeditada, mantenida en el tiempo y destinada a perjudicar a la víctima para que ésta tenga que abandonar su puesto de trabajo. En el mobbing existe el objetivo de ir menoscabando las energías, la reputación y las relaciones de la persona elegida, se mantiene en el tiempo y va subiendo de intensidad. Hoy se sabe que el acoso laboral es un problema grave, que no solo afecta a las víctimas directas. Sus consecuencias negativas se extienden a su familia y amigos, sus compañeros de trabajo, la empresa e incluso a todo el conjunto de la sociedad, ya que genera unos altos costes asistenciales.
Existe mobbing si un grupo tiene actitudes hostiles contra un compañero a fin de aislarlo; se ha observado que la víctima normalmente es una persona brillante y, por lo mismo, es vista como una amenaza por sus atacantes. Al respecto, leí que existen tres tipos de acoso laboral: ascendente, cuando es del subordinado al jefe (muy raro); horizontal, entre compañeros (más frecuente y fuerte), y descendente, del jefe al subordinado, lo que también es llamado “bossing”. Universidades, instituciones y hospitales con más de 50 empleados son las más vulnerables para este fenómeno. Se piensa que una de las razones para que se produzca en los centros de enseñanza superior es porque para acceder a puestos de responsabilidad y poder el proceso está sometido a votación personal.
Limitar la comunicación, el contacto social, desprestigiar su persona ante sus compañeros desprestigiar y desacreditar su capacidad profesional y laboral, comprometer la salud, entre otras variantes, son los objetivos de un acosador. Lo anterior forma parte de un inventario documental denominado también Inventario de Acoso moral de Leymann (LIPT), realizado por su primer investigador, el alemán, Heinz Leymann. Las consecuencias no solo afectan al individuo sino a la propia sociedad, de ahí que sea tan importante seguir identificando este tipo de conductas y canalizarlas a donde corresponda para evitar así, sufrir alguna circunstancia lamentable.
ABUELITAS:
Ojalá que con la misma celeridad que detuvieron a los vándalos que prendieron fuego a la puerta del palacio nacional, se resuelva favorablemente el caso que motivó esa acción. Lamentablemente no será posible pues el luto ha cubierto a nuestro país. Es cuánto.

