TAREA PÚBLICA

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CISMA EN EL PRI (BELTRONES SE FUE, PERO NO SE FUE)

Por: Carlos Orozco Galeana

Un gran número de críticos acertó cuando, tras las elecciones de junio pasado, postuló que se imponía  la renuncia de Manlio Fabio Beltrones en un afán de congruencia política personal. Los resultados electorales habían avasallado al PRI en siete estados y nadie asumía responsabilidades ahí luego que el revés situó a cada partido en su lugar: el Pan a la alza para el 2018, el PRI a la baja   y el PRD al borde de la desaparición a no ser que se consideren triunfos suyos los concertados con la alianza panista, fuerza que luego lo hará a un lado apenas habiéndolo usado.

Se dice que Manlio pidió al presidente Peña Nieto que las cosas no quedaran así en los estados perdidos por el PRI, invitándolo a que se aplicara la ley en relación a casos de corrupción e impunidad de gobernadores priístas porque, dijo, “los partidos resienten la actuación de los malos gobiernos”. Pidió supuestamente que se promovieran averiguaciones penales contra aquellos gobernantes que la gente terminó vomitando por sus excesos, a lo que EPN se habría negado. Bueno, es una de tantas versiones.

Manlio perdió, pero no perdió. De los siete candidatos malogrados a gobernador al parecer ninguno fue de su establo, sino producto del dedazo de los Pinos. Pudiera pensarse que Peña Nieto se equivocó  en la elección de ellos, pero aunque hubiera acertado en escoger a los mejores es más creíble la idea de que la gente votó contra la corrupción y la impunidad que se enraizó en las entidades. Y mientras, la PGR trabaja a paso de tortuga porque espera órdenes de más arriba y no da una contra los más corruptos.

La verdad sea dicha, los mexicanos estamos hartos de políticos ladrones  cínicos e impunes que nos han agredido y lastimado con sus ambiciones desmesuradas. Ante la falta de justicia,  la gente no se organiza lo suficiente  y se conforma con  votar cada tres años en busca de la esperanza de tener gobernantes honestos, que no traigan hambre atrasada pues la saciarán con los recursos públicos que se les confiarán o traficarán influencias desde el poder para enriquecerse. Casi todos llegan con las manos vacías y manos les faltan al final para contar y luego ocultar  lo que se llevaron. Así, en tan solo en seis años, el PRI perdió en Colima 38 por ciento de los votos ganados en 2009. Por algo fue. ¿Pero, lo ha entendido así el PRI o esperará a que se la vuelvan a recetar en el 2018? ¿Lo han entendido los demás partidos también o continuarán siendo adictos a la  simulación, y a la trácala?

Volviendo a Fabio Beltrones, digo que su renuncia  fue la de un político de altura. Justa y a tiempo para evitar más su desgaste personal y el del propio PRI. Podrá tener mil defectos este hombre, pero nadie puede negarle su talento y su sensibilidad como político. Peña Nieto y sus cuates son aprendices frente a él. Por otra parte, Manlio fue muy cuidadoso  en no romper su relación con Peña Nieto, pero al final, entre líneas, podría interpretarse su retiro como un “ahí nos vemos luego, ni el partido ni el gobierno se corrigen.  No hay nada que hacer”

¿Cisma en el PRI? Desde luego que sí. Su presidente  se fue porque en Los Pinos condescienden claramente con los gobiernos corruptos, porque hay miles de ciudadanos exigiendo castigo a  ladrones y no tienen respuesta.  Es claro que si el PRI quiere recuperar lo perdido,  ha de reaccionar y empeñarse en una transformación radical que lo lleve a escuchar no solo a sus militantes sino a los ciudadanos en general y actuar en consecuencia como un partido verdadero. Aquí en Colima, el gobernador ya se dio cuenta de su declive y de la desacreditación del gobierno estatal por las malas cuentas que se están exhibiendo, por lo que  prometió que gobernará para que los priístas “se sientan orgullosos”. Veremos y diremos.

Manlio  advirtió, por último,  que   está en juego el modelo de país que queremos para este siglo. Un país que respire la confianza que solo produce la gobernación eficaz, comprometida y noble. Gran parte de la clase política mexicana, por no decir toda, se extravió en sus deberes y se pudrió moralmente.  Manlio podría  salir al rescate en el 2018. Podría.