TAREA POLÍTICA

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CUENTAS ALEGRES

Por: José Luís Santana Ochoa

El proceso electoral 2014-2015 está por iniciar. El tiempo se les viene encima a los partidos políticos y a sus aspirantes a los cargos de elección popular que habrán de definirse en las urnas el domingo 7 de junio próximo. El PRI y el PAN tienen definidas ya a las dirigencias que habrán de conducirlos en tan azaroso tránsito, pero el PRD todavía no resuelve el punto. Los tricolores aventajan a los blanquiazules en el tema del posicionamiento de los nombres de sus posibles abanderados. Para empatar, el CDE del PAN a cargo de Jesús Fuentes Martínez y Salvador Fuentes Pedroza debe avocarse a identificar a sus militantes que acrediten la competitividad que toda contienda electoral demanda, y a buscar en el seno de sociedad colimense, “que pide a gritos un cambio en la administración estatal”, a los mejores cuadros para ofrecerles espacios de participación como candidatos en una alianza ciudadana que vaya más allá del ayuntamiento de colores y siglas partidistas.

El PAN tuvo sus mejores oportunidades de inaugurar la alternancia en el gubernatura del estado a partir de 1997 con candidatos propios, y las tiró por la borda. En esos frustrados intentos agotó energía, recursos y expectativas de la sociedad colimense ya muy baleada como para volverles a creer que ahora si irán en serio y a fondo, mejor organizados y con gallos más peleadores, que en sus intentonas anteriores. Cierto es que la gente no quiere otro sexenio con más de los mismos; tampoco, el retorno del Otro PRI, pero tal sentir no le da en automático el pase al PAN, así los electores hartos estén de corrupción, inseguridad, estrechez económica y abusos del poder. Tampoco la celebrada unidad interna del PAN ni “la cohesión demostrada en la elección panista del pasado 27 de julio” garantizan que al nuevo CDE del PAN no lo descarrilen el quintacolumnista Jorge Luis “El manos sucias” Preciado Rodríguez y Pedro “el más priista de los panistas” Peralta Rivas.

Si Jesús Fuentes Martínez y Salvador Fuentes Pedroza saben contar, no deben hacer cuentas alegres de cara al 2015 teniendo a sus espaldas como tienen a dos mañosos prestos a clavarles el puñal al menor descuido y a entregar la plaza al histórico adversario político como lo han hecho desde siempre. Changos Viejos nunca aprenderán maromas nuevas; tampoco, Jorge Luis y Pedro a jugar derecho. Si Chava y Chuy les creen al par de aretes, en su buena fe llevarán la penitencia. Si, por el contrario, pintan con claridad su raya y centran su estrategia en fortalecer su liderazgo formal abriéndose a sus compañeros panistas ciertos, derechos, auténticos, que los hay, y a los ciudadanos sin partido a punto de perder su fe en que el estado de cosas imperante en Colima puede cambiar por la vía político –electoral, tendrán una buena oportunidad en su turno al bat.

A lo mejor Fuentes Martínez y Fuentes Pedroza carecen de elementos para presumir el colaboracionismo de Jorge Luis y Pedro, pero buena parte del propio panismo local y del electorado colimense tienen plena certeza de ello. “Si alguien lleva en su conciencia ese tipo de actitudes, la sociedad sabrá ponerlos en su lugar, mientras que el PAN hará lo conducente para que esas cosas no sucedan”, ha declarado al respecto el presidente del CDE del PAN, pero en el inter, a los dos se los llevará la tía de las muchachas si no se ponen buzos caperuzos.

Deslealtades y traiciones aparte, es plausible la bienvenida que Salvador y Jesús le dan a las lianzas para 2015, “con todos los partidos políticos, obviamente menos con quienes están en el poder. Si los partidos de oposición desean un cambio político, tendrán que ponerse de acuerdo. Hay que comenzar a platicar para ver quién sí le entra, y ya sabiendo eso, pues vemos los esquemas. Hemos mandado mensajes y a partir de que rinda protesta, vamos a sentarnos a platicar, porque Colima merece este cambio y que los partidos logremos acuerdos para conseguirlos”. Ojalá que pronto intenten lo mismo con miembros de real valer de la llamada sociedad civil.