EL SNOWDEN MEXICANO
Por: José Luís Santana Ochoa
El presidente nacional del PRD, Jesús Zambrano Grijalva, había resistido a pie firme las andanadas que por su participación en el Pacto por México le han lanzado sus radicales compañeros de partido y el presidente legítimo de México, Andrés Manuel López Obrador, pero como todo en esta vida tiene un límite, Zambrano Grijalva terminó por explotar cuando el mesiánico tabasqueño lo acusó de haber sido cooptado por el Gobierno Federal, léase Enrique Peña y Luis Videgaray, para que los diputados federales perredistas que le son afines votaran, como lo hicieron, a favor de la reforma hacendaria. Justificadamente encabronado, Chucho calificó las ligeras acusaciones del Peje de falaces y mentirosas.
“Una brutal mentira de parte de Andrés Manuel en lo que corresponde al PRD y a mí persona… Siquiera –Edward- Snowden filtraba información y ofrecía datos duros de todo lo que logró vaciar de la información confidencial de Estados Unidos, aquí el Snowden mexicano ni siquiera dice aquí están las pruebas, tengo grabaciones, tengo una película, tengo lo que sea, es absolutamente su dicho para sembrar la insidia, una vil mentira para desacreditar al PRD”, le soltó directo y a la cabeza el perredista al morenazo que continúa en su postura irreductible de oponerse a todo y no proponer nada viable.
A pesar de los brincos lopezobradoristas, pasó la reforma que le sacó al parche en el tema del IVA a alimentos y medicinas, pero establece límites al régimen de consolidación fiscal que le permitía a las grandes empresas reducir escandalosamente el pago de impuestos, incorpora al Distrito Federal al Distrito Federal al Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social, establece un impuesto de 10 por ciento sobre las ganancias que obtengan las personas físicas por la venta de acciones, aplica una tasa de 7.5 por ciento a los ingresos de las empresas mineras por la enajenación o venta de la actividad extractiva, elimina el Impuesto a los depósitos en efectivo y el Impuesto Empresarial a Tasa Única (IETU), define escalas de tributación de acuerdo a los ingresos, para que quienes ganen más paguen más, limita las deducciones y devoluciones de recursos que beneficiaban a las grandes empresas y
crea nuevos impuestos para gravar el consumo de refrescos y de productos “chatarra”.
El Snowden Mexicano ahora quiere que los senadores del PRD y los del por él tan odiado PAN, construyan una alianza en el Senado contra las reformas fiscal y energética. En sus cuentas alegres, calcula que
“la suma de los votos de los senadores de las fracciones del PAN y del PRD, más los votos de los senadores del PT y de Movimiento Ciudadano hacen mayoría”. Sorprendentemente atento y respetudos, López Obrado hizo el siguiente llamada: “Señores senadores, señoras senadoras: Es momento de honrar al Legislativo y demostrar que en México el Ejecutivo ya no es el Poder de los Poderes. Hacemos un emplazamiento puntual a los senadores de PRD, PT y Movimiento Ciudadano porque de ellos va a depender en esta etapa tanto la reforma fiscal como energética”. Lástima que ya nadie le cree ni el bendito.
EL ACABO
- Según afirman a dos voces Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Andrés Manuel López Obrador, la reforma energética propuesta por Peña Nieto “pone en riesgo nuestro desarrollo como país libre e independiente, y constituye un hecho aún más grave de lo que fue la entrega de Texas en el siglo XIX”. ¡Ah cabrón, que sea menos!

